Incendio en NavaluengaRmestudios

El alcalde de El Tiemblo, tras ver que el fuego ha arrasado el 85 % de su pueblo: «Deprimente»

El regidor de Burgohondo, por su parte, traslada un «cierto optimismo» ante la evolución del incendio

Los alcaldes de Burgohondo, donde se originó el incendio de Ávila, y de El Tiemblo, municipio que sufre las peores consecuencias del fuego, viven entre la esperanza y la cautela la evolución de un incendio que ha arrasado, al menos, 9.000 hectáreas del Valle del Alberche, al sur de la provincia.

Francisco Fernández, regidor de Burgohondo, ha trasladado este sábado a Efe un «cierto optimismo» tras ver la evolución del fuego en su municipio, mientras que el alcalde de El Tiemblo, Arturo Varas, ve las cosas desde un prisma bien distinto, al comprobar que en torno al 85 por ciento de su término municipal ha quedado arrasado por las llamas.

Fernández, que ha pasado la noche en Burgohondo y a primera hora se ha trasladado a Ávila, donde una parte de sus vecinos han pasado la noche tras ser desalojados el viernes, ha asegurado a Efe que ve que la situación ha mejorado respecto al viernes, debido a la bajada de las temperaturas especialmente.

Incendio en BurgohondoRmestudios

«Estoy tratando de tranquilizar a mis vecinos», ha comentado a Efe, mientras conversaba en el Centro de Usos Múltiples Carlos Sastre con varios de los alojados, a los que ha transmitido, con cierta esperanza, la posibilidad de que puedan retornar a sus casas «después de comer».

«Pero es solo una posibilidad», ha matizado desde la prudencia que le da la experiencia de ver cómo las cosas, y en concreto el viento, pueden experimentar un giro total que cambie la situación en poco tiempo, algo a lo que, por desgracia, se han acostumbrado estos días.

«Están deseando volver»

Según ha explicado, la situación está bastante más despejada, con la existencia de algunos rescoldos en la zona donde surgió el incendio que, según ha comentado, se dirige hacia el municipio de Mijares.

Al menos la zona está «despejada» del humo que el viernes lo inundaba todo, lo que abre una ventana de esperanza para que retornen a su casas los vecinos de Burgohondo que han tenido un trato «exquisito» por parte del Ayuntamiento de la capital durante una noche en la que han estado tranquilos, ha detallado. «Están deseando volver», ha concluido el regidor de Burgohondo.

El alcalde de El Tiemblo (4.500 habitantes), Arturo Varas, no es capaz de ver casi nada positivo este sábado. Aunque ha reconocido que la situación no ha ido a peor, le resulta difícil no verlo todo «negro», como el terreno que recorre esta mañana para comprobar cómo se encuentra una situación que mantiene a sus vecinos confinados desde la tarde del jueves.

En este sentido, ha dicho que espera que esta tarde pueda levantarse el confinamiento, lo que sería una de las pocas noticias positivas de las últimas horas, ya que a su juicio todo resulta «deprimente», dentro de un término municipal que, según ha calculado, ha ardido en un 85 por ciento.

De manera gráfica ha descrito cómo El Tiemblo ha pasado del verde que tenía antes de que el fuego arrasara el municipio y atravesara el pueblo, al rojo de las llamas por la noche, hasta alcanzar el negro que predomina actualmente.

Incendio en Burgohondo desde NavalmoralRmestudios

Incapaz, por el momento, de ver la luz al final del túnel, Arturo Varas sigue, junto a muchos de sus vecinos, «dejándolo todo para salvar lo que se pueda» del municipio que ha sufrido las peores consecuencias, con la pérdida de la cercana Reserva Natural del Valle de Iruelas.

Lo «deprimente» de un paisaje desolador

La bajada de las temperaturas y el aumento de la humedad parecen haber limpiado el ambiente, según Varas, que ha hablado de «estabilización», a la vez que ha insistido en lo «deprimente» de un paisaje desolador.

Entre medias de ambos municipios se encuentra el de Navaluenga (2.200 habitantes), que desde la tarde del viernes se encuentra confinado, debido fundamentalmente al humo.

Su alcalde, Armando García, no ha podido atender a Efe porque está inmerso en trabajos importantes durante la mañana, dentro de una situación que, aunque sigue siendo complicada, parece algo mejor que la del viernes, con un descenso considerable de las temperaturas y un aumento de la humedad.