Cruz Roja despliega dos albergues en Bermillo de Sayago y en Fermoselle para acoger a personas desalojadas por el incendio de nivel 2Agencia ICAL

¿Cambio climático? Las verdades razones por las que vuelve a quemarse Castilla y León

El aumento de las temperaturas y la sequedad de la vegetación, unido al viento, propagan con mayor rapidez unas llamas que, sin embargo, en buena parte de los casos tienen un origen humano

Un año más, Castilla y León vuelve a arder en verano, y eso que todavía no ha entrado agosto, que suele ser el peor mes en cuanto a incendios. La Junta ha reforzado el operativo y el Gobierno de Pedro Sánchez insiste en la necesidad de alcanzar un pacto de Estado contra la «emergencia climática» como parte de la solución para la lucha contra los fuegos. La realidad es que la temperatura media sube (por ejemplo, algo más de tres décimas por década en los últimos 75 años en la provincia de León), lo que provoca, entre otros, una mayor sequedad vegetal y de los suelos.

La combinación con las altas temperaturas y los vientos, lógicamente puede ser fundamental para la propagación de las llamas, sin embargo, año a año se repite otro factor determinante que explica por qué se repite la misma historia: la mano del hombre.

La estadística entre los años 2015 y 2024 en Castilla y León, recogida en el portal de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, apuntaba, a las claras, que apenas un 15 % de los incendios se había originado por factores ajenos a la obra humana, siendo casi seis de cada diez intencionados y unos tres de cada diez, por negligencias o causas accidentales. Poco más del 8 % se había debido, por ejemplo, a circunstancias como la caída de rayos.

En lo que llevamos de este verano, la tónica parece ser similar. De acuerdo con la herramienta Inforcyl, de la Junta de Castilla y León, que ofrece información en tiempo real sobre incendios forestales, este julio se han registrado 34 fuegos de este tipo en la Comunidad y solo las provincias de Palencia y Soria se han librado, por ahora, de sufrir estos incidentes.

De estos, la plataforma encuadra cuatro de ellos como «intencionados», ocho como «accidentales», principalmente por «maquinaria y motores», aunque también uno por una línea eléctrica y otro por el ferrocarril; uno como «negligencia», por las mismas causas; y otros 19 que se encuentran «en investigación». De estos últimos, sin embargo, ya vamos conociendo detalles que apuntan por dónde van las pesquisas.

La Guardia Civil ha detenido a un varón de 22 años como presunto autor de un delito de incendio forestal en el paraje Las Salinas de Matachana, término municipal de Castropodame (León)SUBDELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN LEÓN

Este mismo jueves, la Guardia Civil detenía a un joven de 22 años por el fuego en el paraje Las Salinas de Matachana, en el término municipal de Castropodame, en León. De acuerdo con la Guardia Civil, aprovechó que en las cercanías se producía un incendio forestal que afectaba a varias localidades y procedió a prender fuego a una zona de monte próximo a masa forestal. Unos hechos por los que se encuentra en prisión.

Otro de los que se encuentra «en investigación» es el de Burgohondo, en la provincia de Ávila, que se ha convertido en el peor incendio por extensión de la historia de España desde que hay registros. En este caso, asimismo, la investigación apunta como origen a un vecino de la zona, que realizó trabajos en el monte con maquinaria pesada los días en los que estaba expresamente prohibido por la Junta. El hombre fue detenido por agentes del Instituto Armado y posteriormente liberado por el juez.

Este jueves, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, revelaba que el incendio en Fermoselle, en la provincia de Zamora, tenía todos los visos de radicar en algún tipo de «imprudencia». Este fuego también consta oficialmente como «en investigación».