Un momento de la detención del hombre acusado de tentativa de asesinato a su expareja

Un momento de la detención del hombre acusado de tentativa de asesinato a su exparejaSubdelegación del Gobierno en Segovia

Detenido el hombre que prendió fuego a su expareja en Cuéllar (Segovia) tras casi un año fugado

Se le imputan los delitos de asesinato en grado de tentativa, lesiones, maltrato habitual en el ámbito de la violencia sobre la mujer, daños, incendio y contra la seguridad vial

La Guardia Civil ha detenido en Paredes de Nava (Palencia) al hombre acusado de rociar con un líquido inflamable y prender fuego a su exmujer el año pasado en Cuéllar (Segovia). El arresto pone fin a una huida que se prolongaba desde hace casi un año, y ha contado con un amplio dispositivo en el que han participado más de 70 agentes.

Al detenido se le imputan los delitos de asesinato en grado de tentativa, lesiones, maltrato habitual en el ámbito de la violencia sobre la mujer, daños, incendio y contra la seguridad vial, según ha informado la Guardia Civil. Cuenta, además, con numerosos antecedentes policiales, principalmente por delitos contra el patrimonio. Los investigadores lo consideran una persona de comportamiento violento.

Los hechos se remontan a la madrugada del 4 de septiembre de 2025. Según las pesquisas, el hombre habría esperado oculto hasta que su excónyuge terminara su jornada laboral. Cuando la mujer se introdujo en su coche para regresar a casa, presuntamente la roció con un líquido inflamable y posteriormente le prendió fuego. La víctima sufrió quemaduras de extrema gravedad y desde entonces ha tenido que someterse a múltiples intervenciones sanitarias.

Fuga planificada

Tras el ataque, el sospechoso consiguió eludir a la Justicia. La investigación apunta a que su fuga había sido planificada y a que contó con apoyo y cobertura logística de personas de su entorno familiar más cercano.

La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Segovia se hizo cargo de las pesquisas, bajo la dirección del Tribunal de Instancia de Cuéllar. Las diligencias permitieron reconstruir los movimientos del fugado y constatar que había pasado por distintos puntos de la geografía española durante los meses en los que permaneció oculto.

El cerco comenzó a estrecharse cuando los investigadores tuvieron conocimiento de una nueva posible ubicación en una zona rural de la provincia de Palencia, según recoge Efe. Las pesquisas situaron al sospechoso en una de las viviendas de una finca en la que residían numerosos familiares.

La configuración del lugar y la presencia de varias personas de su entorno complicaron el operativo. A ello se sumaba que los agentes no descartaban que el fugado, debido a sus antecedentes, pudiera disponer de armas de fuego o armas blancas.

Ante este escenario, la Guardia Civil preparó un dispositivo de asalto en el que participaron más de 70 agentes. La operación se desarrolló de madrugada y contó con drones equipados con sensores térmicos, que permitieron vigilar el inmueble en plena oscuridad y controlar los movimientos del sospechoso para evitar una nueva fuga o una posible reacción violenta.

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