El Grupo Espeleológico Edelweiss estudia los murciélagos en las cuevas de Burgos
El gran número de turistas pone en peligro el refugio de murciélagos de las cuevas de Burgos
Investigadores explican la importancia de estos animales para los ecosistemas y la salud planetaria, a pesar de los prejuicios que hay sobre ellos
La riqueza kárstica de la provincia de Burgos es uno de los grandes atractivos de este territorio. De hecho, el Complejo de Ojo Guareña, situado en la comarca de Las Merindades, destaca por ser uno de los sistemas de cuevas de mayor desarrollo de la Península Ibérica y de los mayores del mundo. Las numerosas cavidades kársticas de la provincia constituyen, además, un importante refugio para una de las comunidades de murciélagos más diversas de Castilla y León.
La singularidad y atractivo de estos espacios atraen cada año la atención de visitantes y aficionados a la espeleología, sin embargo, las continuas incursiones en las cuevas pueden afectar gravemente a sus habitantes más silenciosos.
«Las cuevas son un ecosistema muy estable. Las condiciones se mantienen constantes», explica la colaboradora del Grupo Espeleológico Edelweiss y autora del artículo Explorando el mundo Chiroptera: Un compromiso con la conservación, Patricia Nieto. Este artículo se publicó en el número 30 de la revista Cubía, que elabora el Grupo Espeleológico, y donde Nieto ofreció una visión general sobre los murciélagos, la diversidad de especies que hay en la provincia burgalesa y la importancia de conservar sus hábitats.
Murciélagos en la provincia de Burgos
La autora defiende la necesidad de proteger y cuidar las cuevas, porque la mayoría de las especies de murciélagos que habitan en Castilla y León las utilizan como refugio, para hibernar, para criar o bien para llevar a cabo el cortejo. «Al disponer en Burgos de una gran variedad de cuevas y de hábitats, ellos tienen una gran diversidad de refugios a los que pueden adaptarse», indica.
«A veces lo importante es el hábitat que rodea a las cuevas donde se alimentan». Son espacios, además, que no varían mucho durante el año, porque aunque las corrientes en las cuevas no se mantienen estables a lo largo del año -sino que cambian según las estaciones-, el patrón de cambio sí es estable.
«Al ser un hábitat estable, cualquier modificación que hagas entrando, haciendo ruido, aportando luz o moviendo elementos, tiene un impacto importante», advierte Nieto. Estas cuevas son muy frágiles, y por ello, aquellos que las visitan deben ser «muy cuidadosos». De hecho, señala que los propios espeleólogos que acuden a las cuevas para hacer exploraciones o incluso los deportistas que las visitan deben hacerlo con «muchísimo cuidado» y ser conscientes de lo que pueden provocar con su sola presencia.
En este punto, recuerda que algunas especies se refugian en las cuevas para protegerse durante determinadas fases de su ciclo biológico, como la hibernación o la cría, y es en estos momentos cuando son «especialmente vulnerables». «Las personas cada vez estamos ocupando más territorio, queremos hacer deporte o ir a más sitios, y son muy pocos los refugios en los que los murciélagos están a salvo de nuestras perturbaciones», añade.
Murciélagos en la provincia de Burgos
También hay que tener en cuenta cómo estamos afectando a su alimentación, dado que muchos de los alimentos que consumen están siendo afectados por químicos. En Europa, estas especies se alimentan exclusivamente de mosquitos, y estos absorben las sustancias que aplicamos en la agricultura o la ganadería, lo que les puede producir pérdida de fecundidad u otras afecciones. Asimismo, Nieto destaca que en Burgos una de las amenazas a las que se enfrentan son los parques eólicos. “Se ha demostrado que mueren muchos en los parques eólicos, indica Nieto, que explica que esta mortalidad puede deberse a impactos con las palas o al barotrauma.
Beneficios para la salud del planeta
«A nivel mundial, los murciélagos tienen muchísimos beneficios para los ecosistemas y la salud planetaria. Si hay algún problema en sus poblaciones, tarde o temprano nos va a terminar afectando a la salud humana», valora Nieto, que destaca que a nivel europeo, estas criaturas cumplen un destacado papel en el control de plagas, tanto de mosquitos transmisores de enfermedades para la población, como de aquellos que pueden afectar a nuestros cultivos y masas forestales.
Sin embargo, el desconocimiento que aún existe en torno a estas criaturas continúa alimentando ciertos prejuicios y actitudes de rechazo, heredados en buena medida de antiguas historias y supersticiones, como las asociadas al personaje de Drácula.
«Es curioso cómo caló tan hondo, porque de 1.500 especies que hay en el planeta, solo tres se alimentan de sangre», señala Nieto, que cree que este temor a los murciélagos está cambiando, aunque estos animales no hace mucho también fueron señalados, durante la pandemia del Covid-19.
Por ello, considera esencial explicar a la sociedad el papel tan fundamental que juegan en nuestro día a día, y lo importante que es que estas especies sobrevivan. Por ello, es importante concienciar acerca de la protección de sus entornos, y que Burgos y sus cuevas continúen siendo un territorio seguro para estas especies.