Comienzo del curso escolar en Soria capital, este martesConcha Ortega / Ical

Informe PISA  Castilla y León mantiene su nivel educativo en la élite y la Junta achaca el peor rendimiento a la Ley Celaá

No solo el conjunto de España ha perdido ocho puntos en Ciencias, 10 en Matemáticas y hasta 15 en Lectura, sino que la Comunidad también cae en sus indicadores con respecto al anterior informe

La consejera de Educación de la Junta de Castilla y León, María Pardo, hizo este martes un llamamiento al Gobierno de Pedro Sánchez a «reflexionar sobre el modelo educativo, que está fracasando», tras la bajada generalizada de los datos del país en el nuevo informe PISA, realizado con pruebas al alumnado en la primavera de 2025 y publicado este martes por la OCDE.

En declaraciones recogidas por Ical durante la presentación de los resultados relativos a Castilla y León, Pardo señaló a la LOMLOE la conocida como Ley Celaácomo responsable de la caída de los datos en el conjunto de España, que incluye también a Castilla y León, dado que el informe PISA de 2025 es «el primero que evalúa los resultados al calor o al frío de una ley impuesta sin diálogo y de espaldas a toda la comunidad educativa».

«Ha traído un claro empobrecimiento del currículum y del nuevo sistema de evaluación de competencias, del que solo recibimos quejas», sostuvo Pardo, que aprovechó este informe PISA para hacer «una llamada al diálogo» al Gobierno y a «hacer una profunda reflexión a nivel internacional y nacional» por la caída generalizada del rendimiento educativo, dado que 23 de los 25 países mejor situados en el informe PISA han bajado sus datos con respecto al último, realizado en 2022.

No obstante, Pardo pidió al Gobierno que «no explique sus resultados por una tendencia global» ni tampoco que «impute la responsabilidad a las comunidades», dado que «hay un modelo educativo que está fracasando, que los datos dicen que ha suspendido, y nos queremos poner ya a trabajar para revertir esa situación y enderezar un rumbo que empieza claramente a torcerse».

Y es que no solo el conjunto de España ha perdido ocho puntos en Ciencias, 10 en Matemáticas y hasta 15 en Lectura, sino que Castilla y León también cae en sus indicadores con respecto al anterior informe. En concreto, la Comunidad pierde 13 puntos en Ciencias, 27 en Matemáticas y 8 en comprensión lectora.

En todo caso, y pese al descenso en todos los indicadores para Castilla y León, Pardo continuó situando a la Comunidad «en la élite» del sistema educativo español, ya que recordó que se trata de la única Comunidad pluriprovincial, y la segunda junto a Madrid, que se ubica en el podio en las tres materias analizadas por el informe.

«Graves distorsiones» en Cataluña

En su análisis del informe, Pardo apuntó que, en Castilla y León, participaron un total de 1.858 alumnos de 59 centros de la Comunidad, que además de en las tres competencias troncales mencionadas (Ciencias, Matemáticas y Lectura), también fueron evaluados de su aprendizaje digital y de una lengua extranjera.

En total, a nivel mundial, los estudiantes evaluados fueron 760.000 de 25.000 centros educativos de 91 países, un nuevo récord de naciones participantes gracias a la incorporación de once nuevas no pertenecientes a la OCDE. En España, los alumnos que enfrentaron las pruebas del informe PISA fueron 30.000 de casi 1.000 centros educativos del país, si bien, como recordó la consejera, los datos de Cataluña «quedaron excluidos por graves distorsiones en la muestra».

La consejera de Educación de Castilla y León, María Pardo, este martesAgencia ICAL

Por el contrario, Pardo situó a Castilla y León como «constante ejemplo de participación» desde un «compromiso claro con la evaluación del sistema», dado que para la consejera, el informe PISA «no es una amenaza, sino una magnífica herramienta para testar el estado de la educación, sus fortalezas y debilidades, sus márgenes de mejora y sus nuevos retos».

Con los datos presentados este martes, Pardo presumió de que Castilla y León «logra situarse entre los mejores sistemas educativos de España y entre los mejores 20 países del mundo», dado que además de «seguir en el podio nacional en las tres competencias evaluadas», la única comunidad junto a Madrid que lo logra, Castilla y León «supera la media de la OCDE y de la UE en cada una de las materias evaluadas».

Así, en Ciencias, con 493 puntos, Castilla y León ocupa el segundo puesto, solo dos puntos por debajo de Madrid, y supera por once puntos a la media de la OCDE (482), por 12 a la UE (481) y por 16 al conjunto de España (477). Además, «si Castilla y León fuera un país», ocuparía la posición 15, con un rendimiento que Pardo atestiguó que «supera el de países como Alemania, Países Bajos, Suecia, Dinamarca o Francia».

En Matemáticas, Castilla y León desciende 27 puntos con respecto a los 499 de 2022, pero pese a la bajada, se ubica en la segunda posición nacional, de nuevo tras Madrid, que tiene cinco puntos más, y también 15 puntos por encima de la media española, que se sitúa en 457. Asimismo, mantiene nueve puntos de distancia con la media de la UE y la OCDE, gracias a un rendimiento de los alumnos similar al de Austria o Dinamarca y superior al de Finlandia, Suecia o Lituania, «con prestigiosos sistemas educativos».

Finalmente, en comprensión lectora, y aunque Castilla y León baja ocho puntos con respecto a la edición de 2022 hasta los 466 puntos, también se sitúa por encima de la media española (451), de la UE (459) y de la OCDE (461), con resultados comparables a los de Suecia, Austria y Suiza y por encima de los de Dinamarca, Alemania, Noruega o Países Bajos.

«La primera conclusión clara es que Castilla y León continúa entre la élite educativa de nuestro país», señaló Pardo, al recordar que es además «la única comunidad que se mantiene de forma continuada entre las tres primeras comunidades en las tres competencias desde 2009» gracias a «una trayectoria sostenida de excelencia que se mantiene edición tras edición».

No obstante, la consejera de Educación reconoció que existe una «tendencia descendente sostenida» tanto en Castilla y León como en España desde el año 2015, por lo que volvió a hacer una «llamada al diálogo para reflexionar sobre el modelo educativo» del país y consideró que este último informe PISA «debe servir de acicate para seguir mejorando en cada una de las competencias».