Berzosa de Bureba, BurgosAyuntamiento de Berzosa de Bureba

​Una plaga de termitas devora sin remedio las casas de un pueblo de Burgos: «Es peligroso caminar»

Los vecinos de Berzosa de Bureba alertan de daños en viviendas y elementos estructurales y reclaman una solución a un problema que se prolonga desde hace siete años

Puertas carcomidas, marcos huecos, vigas dañadas y estructuras en peligro. Berzosa de Bureba, un pequeño municipio de la provincia de Burgos de menos de 50 habitantes, lleva siete años conviviendo con una plaga de termitas que ha ido avanzando por varias viviendas y que mantiene en alerta a los vecinos debido al deterioro que estos pequeños y molestos insectos están provocando en sus casas.

La situación afecta a siete inmuebles de Berzosa construidos en madera ha llevado incluso a un técnico de control de plagas a visitar el pueblo para analizar el alcance del problema y ver cómo actuar. Durante dicha visita, realizada a principios de verano, el especialista constató que los efectos de las termitas se aprecian en puertas, ventanas y otros elementos de varias viviendas de Berzosa, algunas en estado de abandono, y hasta en la iglesia de esta localidad burgalesa.

María Jesús, una de las vecinas que sufre la incómoda presencia de estos insectos, denunció al Diario de Burgos la situación en la que se encuentra su casa, donde las termitas se están 'comiendo' los marcos y puertas de una de sus propiedades.

Por el momento, ella no ha realizado ninguna actuación para acabar con los temidos e indeseables invasores. «¿De qué sirve que ponga medidas si nadie más lo hace? Con que haya solo una persona que se niegue a actuar no conseguiremos nada», recoge el medio local. Otros vecinos, en cambio, sí que han invertido importantes cantidades de dinero para intentar acabar con la plaga, llegando a desembolsar hasta 60.000 euros.

Imagen de archivo de un trozo de madera con termitasGetty Images/iStockphoto

En este contexto, tanto María Jesús como el resto de vecinos afectados reclaman una respuesta que permita abordar el problema de forma conjunta y frenar una situación que, después de años de presencia en el municipio, continúa provocando daños. Algunos residentes lamentan que haya «tantas calles cortadas porque es peligroso caminar debido al mal estado de muchas casas que llevan años totalmente abandonadas», según recoge el mismo medio local.

Ante las quejas de los vecinos, que exigen soluciones, el alcalde señaló que el problema afecta a propiedades particulares y que el Ayuntamiento no tiene responsabilidad sobre ellas. Además, y según explicó TVE, el termitero se extiende bajo la calzada pública, una circunstancia que forma parte de la discrepancia sobre cómo debe afrontarse la situación.