Un momento del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial, por el asesinato a cuchilladas de un hombre en octubre de 2024 en Aranda de Duero (Burgos), suegro del acusado, para el que el Ministerio Fiscal pide casi 30 años de prisión. EFE/ Santi Otero

Un momento del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial, por el asesinato a cuchilladas de un hombre en octubre de 2024 en Aranda de Duero (Burgos), suegro del acusado, para el que el Ministerio Fiscal pide casi 30 años de prisiónSanti Otero / EFE

«Adaptó el plan inicial»: la mujer del acusado de matar a su suegro en Burgos asegura que quería hacerle daño a ella

La mujer ha calificado la actitud de su marido a lo largo de la convivencia como de «manipulación de manual» y una continua anulación personal

La mujer del acusado de asesinar a su suegro en Aranda de Duero (Burgos) en 2024 ha dicho durante el juicio con jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Burgos que la intención inicial del acusado era hacerle «daño» a ella. La testigo ha explicado que tras dar un ultimátum a su esposo para acudir a una terapia por su adicción a las drogas, el hombre «adaptó el plan inicial» de atacarla y acabó matando a su padre para conseguir las llaves de la vivienda donde residía la mujer junto a la hija de ambos.

Según ha relatado la hija del fallecido, la conducta extraña de su esposo comenzó tras la pandemia debido a un consumo continuado de cocaína y ha expuesto diferentes comportamientos de tipo machista, episodios psicóticos y amenazas de suicidio por parte del encausado que la llevaron a abandonar el domicilio conyugal, aunque mantuvo el contacto diario para insistirle en que tratara sus adicciones en organizaciones sociales, según recoge Europa Press.

Los hechos ocurrieron el 3 de octubre de 2024, cuando el procesado entró en el inmueble empleando las llaves que le había quitado a su suegro tras agredirle y asestarle varias cuchilladas mortales en el antiguo domicilio de la pareja. Tras un forcejeo en el que logró arrebatarle un cuchillo, la mujer ha asegurado que el acusado «sabía lo que hacía perfectamente» y no padecía ninguna enfermedad mental, motivo por el que solicitó protección policial tras descubrir la muerte de su progenitor.

Asimismo, la testigo ha recordado que recibió una carta enviada por el acusado desde la cárcel que le causó gran temor al considerarla como una amenaza, pese a que en el escrito pedía perdón y justificaba sus actos por el consumo de estupefacientes. También ha destacado el profundo impacto emocional y la situación que vive la familia tras la pérdida de su padre, a quien ha definido como el pilar y apoyo principal de todos ellos.

Finalmente, la mujer ha calificado la actitud de su marido a lo largo de la convivencia como de «manipulación de manual» y una continua anulación personal hacia su figura, rememorando episodios de amenazas verbales ocurridos años atrás. Durante la sesión de la vista oral de este miércoles han intervenido también varios testigos indirectos y los agentes de la Policía que participaron en la investigación de los hechos.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas