Catedral de El Burgo de Osma, en Soria
Detienen por presuntos abusos sexuales a un cura de Soria que ya fue absuelto en 2014 de tocamientos a alumnas
La Diócesis de Osma-Soria remite al Vaticano el caso del párroco de Serón tras concluir su investigación canónica
Mantiene al sacerdote apartado cautelarmente de la parroquia y confirma que la familia de una adolescente presentó denuncia ante la Guardia Civil el 17 de agosto
La Diócesis de Osma-Soria remitió al Dicasterio para la Doctrina de la Fe las actuaciones de la investigación previa canónica abierta a un sacerdote de la parroquia de Serón de Nágima por unos hechos relacionados con una menor de edad, cuya familia presentó una denuncia ante la Guardia Civil el pasado 17 de agosto. El mismo sacerdote ya fue juzgado hace más de una década por abusos sexuales a tres menores cuando ejercía como profesor de Religión en Medinaceli, un procedimiento en el que se enfrentaba a una petición de ocho años de prisión y del que resultó absuelto por la Audiencia Provincial de Soria.
El caso actual salió a la luz después de que Heraldo-Diario de Soria publicara que el párroco de Serón de Nágima había sido denunciado, detenido y estaba encausado por el Juzgado de Almazán por un presunto acoso sexual a una menor. El periódico aseguró, a partir de fuentes cercanas al caso, que el sacerdote fue detenido por la Guardia Civil y que existe una orden de alejamiento respecto de la joven.
Ante estas informaciones, la Diócesis de Osma-Soria confirmó que tuvo conocimiento de unos hechos atribuidos al sacerdote en relación con una menor y que abrió «desde el primer momento» una investigación previa canónica. También adoptó medidas cautelares que continúan vigentes y que prohíben al sacerdote ejercer cualquier función, actividad o ministerio en la parroquia de Serón de Nágima, así como mantener cualquier contacto o comunicación, directa o indirecta, con la menor.
La Diócesis precisó que estas medidas tienen naturaleza «estrictamente cautelar y no penal» y advirtió de que la prohibición de contacto decretada por el Obispado no debe confundirse con las medidas que, en su caso, hayan podido adoptar las autoridades judiciales. Además, señaló que no le corresponde confirmar situaciones procesales civiles o penales que no le hayan sido formalmente comunicadas por la autoridad competente.
El Obispado sí confirmó que la familia de la menor presentó la denuncia ante la Guardia Civil el 17 de agosto de 2026 y puntualizó así las informaciones que habían situado este trámite entre los días 9 y 11. La propia Diócesis puso además las actuaciones realizadas en conocimiento de la Fiscalía Provincial de Soria y manifestó su disposición a colaborar con las autoridades civiles.
La investigación previa canónica ya ha concluido y sus actuaciones, junto con la valoración del administrador diocesano, fueron remitidas al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, al que corresponde determinar cómo continuará el procedimiento dentro de la Iglesia. La Diócesis subrayó que la conclusión de esta fase «no supone declaración alguna de culpabilidad», sino que supone haber terminado la recopilación y valoración de los elementos necesarios para trasladarlos a la autoridad competente.
Antecedente en Medinaceli
El sacerdote ya se enfrentó en 2013 a otro procedimiento relacionado con menores cuando ejercía como profesor de Religión en el CEIP de Medinaceli. La Fiscalía sostuvo entonces que durante un examen del segundo trimestre del curso 2012-2013 había realizado tocamientos a dos alumnas y atribuyó también al acusado actuaciones similares con otra estudiante durante los cursos 2011-2012 y 2012-2013. Se enfrentaba a una petición de ocho años de cárcel.
La Audiencia Provincial de Soria lo absolvió de dos delitos de abusos sexuales y de un supuesto delito continuado de abusos sexuales al considerar que no había quedado acreditado que realizara los tocamientos denunciados con ánimo libidinoso. La sentencia sí declaró probado que había hecho cosquillas a una menor en la tripa y la zona de las axilas como un juego.
Tras la absolución, la Diócesis de Osma-Soria anunció en diciembre de 2014 que el sacerdote sería rehabilitado «de forma inmediata» en sus tareas ministeriales. El Obispado recordó entonces que, cuando conoció aquella denuncia en marzo de 2013, había suspendido cautelarmente al sacerdote de sus tareas parroquiales y docentes.
La Diócesis se refirió expresamente ahora a aquel procedimiento para recordar que terminó con una absolución y sostuvo que no resulta adecuado presentar esos hechos como «antecedentes de culpabilidad» ni utilizar calificaciones que presupongan una reiteración delictiva que judicialmente no ha sido establecida.
Finalmente, el Obispado reiteró su cercanía a la menor y a su familia y su compromiso con la protección de los menores y con el esclarecimiento de cualquier conducta que pudiera resultar impropia o ilícita. Al mismo tiempo, reclamó el respeto a la presunción de inocencia y anunció que no realizará más valoraciones sobre los hechos por respeto a la menor, a las actuaciones civiles en curso y a las decisiones que debe adoptar el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.