Imagen de una turista en Benidorm, Alicante
Un centenar de jubilados de Salamanca ven truncado su viaje a Benidorm estafados por una agencia de viajes
74 socios de una asociación pierden casi 800 euros por un viaje que nunca pudieron hacer
Otros 35 mayores se percataron del timo cuando se encontraban ya en la ciudad alicantina
La ilusión de unas vacaciones en Benidorm, preparadas durante meses por decenas de mayores de Salamanca, se ha transformado en un episodio de desconcierto, pérdidas económicas y una profunda sensación de abandono. Lo que debía ser un viaje de descanso entre el 21 y el 30 de septiembre ha terminado convertido en un caso que afecta ya a varias asociaciones y que ha destapado un patrón de irregularidades en una agencia salmantina cuya actividad está ahora bajo la lupa.
La Asociación de Mayores La Golondrina, en el barrio del Oeste, fue la primera en alzar la voz. Sus 74 socios habían abonado progresivamente el importe del viaje (unos 775 euros por persona) desde enero y el lunes previo a la salida recibieron la noticia de que no había viaje.
La pregunta que se repiten los afectados es ¿dónde está el dinero? Las reservas de hotel y transporte no constaban como pagadas y la agencia no ofreció explicaciones claras. La asociación asegura que al menos otras cinco entidades de mayores han sufrido el mismo problema.
Mientras unos se vieron obligados a quedarse en Salamanca sin viaje, otros sí llegaron a Benidorm, pero se encontraron con una sorpresa igual de amarga. Un grupo de 35 jubilados del barrio de San José descubrió en la recepción del hotel que la agencia no había abonado el alojamiento y el establecimiento les dio dos opciones, o pagar 900 euros adicionales o regresar a casa.
Finalmente, todos optaron por pagar el sobrecoste, confiando en recuperar el dinero cuando la empresa saldara la deuda. Desde el entorno de la agencia, sin embargo, se ha apuntado a un problema de salud de la propietaria como causa del impago.
El caso ha resonado en toda la provincia y, tras el escándalo del pueblo abulense de El Barraco (donde otro grupo denunció problemas similares con la misma agencia) han aparecido nuevos testimonios de viajeros salmantinos que también han sufrido cancelaciones, falta de reservas o pagos no ejecutados.
La sensación general es que la situación no es aislada, sino parte de un problema mayor que ha dejado a numerosas personas mayores en una posición de vulnerabilidad económica y emocional.
Los socios estudian ahora vías de reclamación y denuncia para esclarecer responsabilidades y recuperar el dinero. Mientras, los 35 mayores que sí llegaron a Benidorm tratan de disfrutar de su estancia, pero otros grupos permanecen en Salamanca esperando respuestas. Algunos, incluso, tienen programados nuevos viajes en octubre, como una excursión a la Feria del Marisco en Galicia, y temen que la situación vuelva a repetirse.