Miguel Ángel Barbero, jefe de Antidroga de Segovia detenido por narcotráfico, siendo condecorado, en 2016
Otro 'garbanzo negro'
El jefe Antidroga de la Guardia Civil de Segovia ya estuvo dos meses en prisión por tráfico de estupefacientes
La Guardia Civil ha detenido por segunda vez al brigada Miguel Ángel Barbero y a otras tres personas en una operación contra el tráfico de drogas
Miguel Ángel Barbero Esteban, brigada de la Guardia Civil de Segovia detenido e ingresado en prisión provisional por narcotráfico, ya fue apresado en 2017 en una operación contra el tráfico de drogas cuando ya era el jefe del Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Segovia, puesto que ejercía hasta ahora, tras haber sido suspendido y readmitido poco después.
Hace algo más de nueve años, Barbero pasó dos meses en prisión provisional, en la de Picasent (Valencia), sin embargo, en mayo de 2018 el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Segovia decretó el sobreseimiento de las diligencias después de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Sagunto, en Valencia, archivara sus investigaciones.
Se le imputaban una retahíla de delitos tales como pertenencia a organización criminal, tráfico de estupefacientes, cohecho, omisión del deber de perseguir delitos y revelación de secretos, lo que llevó al Cuerpo a apartarlo cautelarmente de sus funciones.
En 2018, volvió a su puesto
En agosto de 2018, Barbero recuperaba su puesto, tras lo cual su abogada anunció que pediría al Ministerio del Interior una indemnización por daños morales y reclamaría el importe de las nóminas que había dejado de percibir.
Barbero se puso de nuevo al frente de las investigaciones y operaciones contra el tráfico de drogas y el crimen organizado en la provincia, con alguna mancha en su expediente, como la fallida operación 'Resurgir', en la que se detuvo a 23 personas acusadas de traficar con cocaína, pero cuyo proceso fue invalidado por unas escuchas declaradas como nulas.
Nada hacía presagiar, sin embargo, que el uniformado del Instituto Armado, que había limpiado su nombre tras casi una década tras aquel escándalo que dio con sus huesos en prisión, volvería a ser detenido tras una investigación de Asuntos Internos que arrancó el pasado abril en coordinación con el Tribunal de Instancia de Segovia, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León. Y es que el jefe Antidroga de Segovia había llegado incluso a recibir una medalla al mérito en 2016.
Esta nueva detención, en la que han sido apresadas otras tres personas, entre ellas un empresario –y a las que se les imputan los delitos de tráfico de drogas que causan grave daño para la salud, cohecho, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal–, llega unos meses después de otra operación en la provincia de Segovia, el pasado noviembre, en la que fueron detenidos dos agentes de la Guardia Civil, sin relación con este nuevo caso, pese a su paralelismo. El mismo que guarda con la detención, el pasado diciembre, del jefe de Estupefacientes de la Policía Nacional en Valladolid, Luis Fernández.
Otro 'garbanzo negro' en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que en los últimos tiempos han visto cómo algunos de quienes debían luchar contra el tráfico de drogas en realidad se lucraban con el mismo. Valgan como ejemplo los casos del exjefe de la UDEF, Óscar Sánchez, que tenía 20 millones de euros emparedados en su vivienda, o el de Jesús Fernández Bolaño, exjefe de la Guardia Civil en el Puerto de Valencia, detenido, asimismo, por tráfico de drogas.