'La Ancianita', la plaza de toros en uso más antigua de España

'La Ancianita', la plaza de toros en uso más antigua de EspañaRestaurante La Cerrallana

Así es 'La Ancianita', la plaza de toros en uso más antigua de España

Construida en el año 1711, fue derribada en los años 30, pero ha ido recibiendo mejoras y sigue desafiando al tiempo y acogiendo festejos taurinos tres siglos después

En lo alto del monte del Castañar, a apenas dos kilómetros de Béjar, se alza una plaza de toros que desafía el paso del tiempo. 'La Ancianita' no es solo la más antigua en funcionamiento, es también la mejor documentada, gracias a los abundantes registros conservados en el Archivo Histórico Provincial de Salamanca y en los archivos municipales de Béjar.

La documentación permite reconstruir con precisión su origen, su evolución y su papel en la vida social de la comarca. Ya en 1607 se tiene constancia de festejos taurinos en Béjar, celebrados en la plaza mayor durante las fiestas del Corpus. Décadas después, en 1667, la Cofradía de la Virgen del Castañar solicitó permiso para construir una plaza cerrada junto a la ermita, con el fin de recaudar fondos para sufragar obras religiosas. Aquella primera estructura, levantada con maderas, fue el germen del coso que hoy se conoce.

La plaza actual se inauguró oficialmente en 1711, coincidiendo con la celebración del nacimiento del futuro rey Luis I. El XI duque de Béjar, Juan Manuel Diego López de Zúñiga, autorizó su construcción definitiva, que sustituyó las estructuras provisionales anteriores.

Desde entonces, el coso ha mantenido su esencia arquitectónica con un ruedo circular de 41 metros de diámetro, un aforo para 3.500 espectadores, tres plantas en su edificio principal, añadidas en el siglo XIX y tendidos históricos, como los de La Pedriza y La Virgen, construidos en 1713.

Puerta principal de la plaza de toros de Béjar

Puerta principal de la plaza de toros de BéjarBasotxerri / Wikimedia

La plaza está edificada en mampostería en seco, una técnica tradicional que ha permitido su conservación durante más de tres siglos.

Actas sobre su construcción

La riqueza documental de 'La Ancianita' es uno de sus rasgos más singulares. Las actas conservadas detallan desde el coste de su construcción, más de 4.000 reales de vellón, hasta las normas que regulaban las celebraciones taurinas, incluyendo la procesión religiosa que debía acompañar cada festejo.

Los archivos también recogen la evolución del recinto: reformas, ampliaciones, periodos de prohibición y reinauguraciones. Esta continuidad histórica convierte a la plaza en un caso único dentro del patrimonio taurino mundial.

La plaza se integra en el entorno natural del monte del Castañar, junto al Santuario de la Virgen del Castañar. Su ubicación, rodeada de bosques, añade un componente espiritual y paisajístico que la distingue de otros cosos históricos.

Palco de la plaza de toros de Béjar, 'La Ancianita'

Palco de la plaza de toros de Béjar, 'La Ancianita'

Este enclave forma parte de la Unión de Plazas de Toros Históricas, una asociación impulsada por Béjar para proteger y difundir el valor cultural de estos recintos.

A lo largo de su historia, 'La Ancianita' ha sido testigo de momentos clave de la tauromaquia y de la vida local. En 1996, tras una restauración integral, volvió a abrir sus puertas con una corrida que simbolizó su renacimiento. Un año después, en 1997, fue declarada Bien de Interés Cultural, reconocimiento que consolidó su valor patrimonial.

Paseíllo de la corrida de toros en las fiestas de la Virgen del Castañar en 2013

Paseíllo de la corrida de toros en las fiestas de la Virgen del Castañar en 2013Ytha67 / Wikimedia

Más allá de su antigüedad, la plaza representa la identidad de Béjar, su tradición ganadera, su devoción a la Virgen del Castañar y su capacidad para preservar lo propio frente al olvido.

Pese a que fue derribada en los años 30, ha ido recibiendo mejoras, como la del año 1996, cuando se intervino en su tejadillo y en la grada del tendido 1. En 2002, el Ayuntamiento de Béjar realizó un nuevo plan de mejora en 'La Ancianita' para mejorar la seguridad en el coso. Esa intervención permitió mejorar el ruedo y las puertas con la vista puesta en el festejo que se celebró el 8 de septiembre en las fiestas patronales de la Virgen del Castañar.

De este modo, en un tiempo en el que muchos cosos históricos han desaparecido o han quedado inactivos, 'La Ancianita' sigue viva, acogiendo festejos, visitas y eventos culturales, es un ejemplo excepcional de cómo la historia, la arquitectura popular y la tradición pueden mantenerse vivas gracias a la memoria documental y al compromiso de una comunidad.

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