El cantante y compositor, Joan Manuel Serrat, recibe el Premio Leteo 2026
El Gobierno se alía con Serrat para convertir las ayudas al cine en Castilla y León en munición contra la derecha
Desde Vox aseguran que la medida es «exactamente lo contrario» a la censura ya que no habrá ningún condicionante ideológico a la hora de conceder subvenciones
La última convocatoria de ayudas al cine en Castilla y León se ha convertido en munición política del Gobierno contra la derecha en plena carrera hacia las elecciones del 29N. La decisión de la Consejería de Cultura, dirigida por Vox, de impedir que las subvenciones al cine financien proyectos que incurran en «adoctrinamiento ideológico» ha desatado una oleada de críticas del Ejecutivo, a las que en las últimas horas se ha sumado el cantautor catalán Joan Manuel Serrat, todos con acusaciones de censura y advertencias sobre las consecuencias que tendría un eventual Ejecutivo de PP y Vox en España.
«Eso ya lo conocemos. Eso ya se vivió durante 40 años en este país con el régimen dictatorial y se llama censura», dijo el presidente del Gobierno el miércoles en un mitin celebrado en Burgos en el que advirtió de que los ciudadanos se enfrentan en estas elecciones ante la disyuntiva de que «avance el pasado o que avance España».
Sus palabras llegaron después de que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, anunciase que su departamento recurrirá ante los tribunales la convocatoria de subvenciones. El ministro considera que la medida introduce criterios ideológicos para determinar qué producciones pueden recibir financiación pública. «Me parece absolutamente inaceptable. Como ministro de Cultura no voy a tolerar que ninguna administración trate de ejercer la censura a través de las convocatorias a la creación de nuestro país, en este caso el cine, con criterios ideológicos o políticos», advirtió.
También el ministro de Transportes, Óscar Puente, recurrió a la comparación con la dictadura para censurar la medida. «Yo pensaba que la dirección artística de una película solo la decidían los gobiernos en las dictaduras. Va a ser verdad que en España hay una dictadura, pero en Castilla y León concretamente», escribió en sus redes sociales.
En medio de esta confrontación política, el cantautor Joan Manuel Serrat también se ha pronunciado sobre la medida; lo ha hecho durante su visita a León, donde recibió el Premio Leteo 2026 en reconocimiento a su trayectoria artística. El catalán rechazó cualquier forma de censura y recordó las restricciones que sufrió durante el franquismo, cuando debía someter las canciones de sus conciertos a la autorización de las autoridades.
«La censura evidentemente es una monstruosidad, es algo que está absolutamente reñido con la libertad, y cualquier muestra de censura debemos combatirla y mucho más cuando ésta se produce por parte de ciudadanos que están en cargos políticos y los de los cuales tienen que responder frente a toda la sociedad, no frente a sus intereses, frente a todos, no solamente de acuerdo a sus pequeños y mezquinos mundos», denunció.
Adiós, Seminci, adiós
Mientras, desde el PSOE de Castilla y León, su secretario general, Carlos Martínez, ha acusado a PP y Vox de querer regresar a los tiempos del NO-DO y ha calificado las nuevas condiciones de las ayudas de «un insulto a la inteligencia».
La controversia se ha extendido, además, a la Seminci, la Semana Internacional de Cine de Valladolid, después de que el consejero de Cultura, José Alberto Díaz Pico, asegurase que el festival tiene «mucho que mejorar en neutralidad ideológica». El responsable autonómico considera que la programación debería abrirse a otras temáticas y ha cuestionado el predominio de determinadas perspectivas en las producciones cinematográficas.
El consejero de Cultura, Turismo y Deporte José Alberto Díaz Pico, atiende a los medios de comunicación
Sus declaraciones también provocado la reacción de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, que acusó a Vox de querer imponer su propia ideología. «No quieren impedir el adoctrinamiento ideológico, quieren adoctrinarnos con su ideología fascista», ha afirmado, antes de advertir sobre el futuro del certamen con un «Adiós, Seminci, adiós».
Vox defiende su política cultural
Frente a las acusaciones del Gobierno y del PSOE, Vox rechaza que las nuevas condiciones constituyan una forma de censura. La formación liderada por Santiago Abascal sostiene que su objetivo es evitar que las subvenciones públicas se destinen a proyectos que promuevan el adoctrinamiento ideológico, la propaganda partidista o el apoyo expreso a determinadas opciones políticas.
El portavoz nacional de Vivienda de Vox, Carlos Hernández Quero, aseguró que la medida que ha impulsado Vox es «exactamente lo contrario» a la censura por que no habrá ningún condicionante ideológico, que han imperado hasta ahora en las bases del Ministerio de Cultura a la hora de conceder subvenciones. Asimismo, matizó que la subvención que reciba cada película vendrá determinado por la calidad y no por la ideología. «Vamos a apoyar a los cineastas, los productores, los guionistas y los actores para que puedan llevar a cabo su trabajo sin cortapisas ideológicas», dijo el miércoles durante su visita a Valladolid.
Hernández Quero presnetó las nuevas condiciones como «un aperitivo» de la libertad cultural que Vox pretende impulsar en el conjunto de España y ha negado que supongan la prohibición de producir o exhibir películas con determinados contenidos.
'La bola negra'
También la ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha recurrido a la película para cuestionar la media. «Vox tiene que explicar qué pasará ahora con el cine LGTBI, sobre feminismo o nuestra memoria y avances democráticos. ¿Lo consideran 'propaganda'? ¿Pasaría La bola negra su censura? No lo vamos a consentir», ha escrito en la red social X.
La respuesta ha llegado en boca del portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, quien se ha mostrado convencido de que la película podría recibir financiación pública. «Seguro que sí». El 'popular' ha defendido que las nuevas condiciones responden al acuerdo de Gobierno entre PP y Vox, que recoge el compromiso de garantizar la «libertad frente a adoctrinamiento». También ha insistido en que la libertad de creación y la calidad deben orientar la concesión de las ayudas, cuya resolución corresponderá a una comisión de expertos y técnicos.