El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, participa en Alaejos (Valladolid) en un acto celebrado con motivo de la apertura de la temporada general de caza menor de 2026 en Castilla y LeónJunta de Castilla y León

Castilla y León abre la temporada de caza menor: qué días está permitido y cuándo termina

La normativa vigente permite emplear sistemas alternativos al precinto digital para gestionar las autorizaciones y comunicar los resultados de las capturas

El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha participado este domingo en Alaejos (Valladolid) en un acto celebrado con motivo de la apertura de la temporada general de caza menor en las nueve provincias de la Comunidad y en los cerca de 6.000 cotos de caza existentes en Castilla y León, y permanecerá abierta hasta el cuarto domingo de enero de 2027.

La gestión de la actividad cinegética se integra desde esta legislatura entre las nuevas competencias de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental en materia de medio natural, que abarcan también ámbitos como la pesca, la flora y fauna silvestres, la educación ambiental, la evaluación de impacto ambiental y las autorizaciones ambientales. Los días hábiles serán los jueves, sábados, domingos y festivos de carácter nacional y autonómico.

Para la paloma torcaz y los zorzales en pasos tradicionales, el periodo se extiende desde el 1 de octubre hasta el segundo domingo de febrero del año siguiente, sin limitación de días hábiles, de acuerdo con la regulación aplicable.

La caza menor forma parte de las actividades tradicionales del medio rural de Castilla y León y presenta una dimensión social y económica vinculada a los cotos, las sociedades de cazadores y los servicios relacionados con su práctica. La actividad cinegética se integra en la gestión de las poblaciones de fauna silvestre.

Su planificación tiene en cuenta la evolución de las distintas especies y las características de cada territorio, con el fin de compatibilizar el aprovechamiento cinegético con la conservación de las especies y de sus hábitats. Las especies de caza menor presentan situaciones poblacionales diferentes en las distintas zonas de la Comunidad.

Por ello, su gestión se apoya en el seguimiento de esa evolución, con especial atención a la situación de la liebre y a las circunstancias específicas de cada ámbito territorial. La participación de los cazadores, los titulares de los cotos y las sociedades locales aporta información sobre la presencia y evolución de las especies.

Esta colaboración también resulta de utilidad para la vigilancia sanitaria de la fauna silvestre y para la detección de situaciones que puedan afectar a la sanidad animal, los cultivos, las explotaciones ganaderas o la seguridad vial, según recoge Europa Press.

La normativa vigente permite emplear sistemas alternativos al precinto digital para gestionar las autorizaciones y comunicar los resultados de las capturas, de modo que el cumplimiento de estas obligaciones no dependa exclusivamente de procedimientos telemáticos.

Durante la temporada, la práctica de la caza deberá desarrollarse de forma ordenada y sostenible, con respeto a la normativa aplicable, a las condiciones establecidas para cada especie y a la conservación del medio natural.