Calle Democracia de Valladolid, donde un pandillero de 13 años mató a otro de 18EFE / R. García

Bandas hispanoamericanas

La líder de los DDP compró todo lo necesario para que un pandillero de 13 años matase a otro de 18 en Valladolid

La investigada planeó el ataque la misma mañana de los hechos junto al resto de partícipes y compró con su tarjeta bancaria un cuchillo de cocina de 20 centímetros de hoja, unos guantes y un pasamontañas

La Fiscalía Provincial de Valladolid y la acusación particular han concretado este martes los hechos objeto de imputación contra Antonella del V. Y. P. por su presunta colaboración necesaria en el apuñalamiento mortal del joven de 18 años Juan Esteban Rubio, de origen colombiano, ocurrido el pasado 20 de febrero en la calle Democracia. Ambas acusaciones entienden que tales hechos son constitutivos de un delito de asesinato y de otro de pertenencia a grupo criminal.

Así lo han concretado las dos acusaciones durante la comparecencia que, en el marco del procedimiento de juicio con jurado popular abierto, se ha celebrado a primera hora de esta mañana en el Juzgado de Instrucción número 2 de Valladolid con la presencia también de la defensa y la joven encausada, quien ha participado en este trámite procesal por videoconferencia desde el centro penitenciario de Aranjuez en el que se encuentra presa.

Así, el documento del Ministerio Público y la acusación particular, recogidos por Europa Press, detallan, con leves diferencias, que la investigada planeó el ataque la misma mañana de los hechos junto al resto de partícipes y adquirió un cuchillo de cocina de 20 centímetros de hoja, unos guantes y un pasamontañas en el establecimiento Bazar King. La compra se abonó con su tarjeta bancaria a través de su teléfono móvil antes de entregar el arma blanca al menor inimputable T. A, de 13 años en el momento de los hechos y también de origen colombiano.

Los escritos recogen que la acusada procedió a localizar a la víctima gracias a la colaboración de otra persona de su confianza en las inmediaciones del colegio Amor de Dios. Con el rostro parcialmente cubierto con una capucha, condujo a la víctima hasta un lugar apartado en la calle Democracia, donde vigiló los accesos e incluso sujetó del brazo a la víctima para impedir su marcha antes de que el menor, autor material del crimen, le asestara múltiples puñaladas sorpresivas en el tórax, extremidades y costado.

Intentó tirar el cuchillo a una alcantarilla

Tras la agresión, la investigada intentó deshacerse del arma homicida arrojándola a una alcantarilla y, al no conseguirlo, la ocultó entre unos arbustos próximos al Hospital Clínico Universitario mientras huía del lugar. Su recorrido finalizó al ser interceptada por agentes policiales en la confluencia de la avenida de Segovia con la calle Panaderos, mientras la víctima falleció horas después en el centro hospitalario a causa de un shock hipovolémico.

La agresión habría estado motivada por la enemistad previa con el menor y la rivalidad entre las bandas hispanoamericanas Dominican Don't Play (DDP) y Trinitarios, facción esta última a cuyo subgrupo Doble R era afín el fallecido.

Las acusaciones sitúan a la investigada como la mujer de mayor relevancia en la sección femenina de DDP, encargada de captar miembros y obtener información, y sentimentalmente vinculada a Jordan M. S. D., señalado como uno de los cabecillas de la organización.

Además de la concreción de los hechos justiciables, algo en lo que no ha entrado la defensa de la joven por entender que su clienta no participó en los hechos, la comparecencia ha servido igualmente para que las partes soliciten distintas pruebas, entre las que se incluyen el volcado de los teléfonos de varios menores que participaron en el crimen, la declaración de una testigo, la identificación de otras y el interrogatorio nuevamente de la joven encausada, trámite este último que ha sido solicitado por su representación legal.