Salvador Illa pronuncia el discurso institucional con motivo de Sant Jordi
Cataluña
Illa reivindica el catalán en su primer Sant Jordi, mientras se olvida del castellano y de España
En una declaración institucional, el presidente de la Generalitat ha reivindicado el «entendimiento, el diálogo y la fraternidad»
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, asegura que hay que sentirse orgullo de celebrar Sant Jordi, entre otras cosas, porque «compartimos nuestra lengua, el catalán», que ha defendido durante su discurso institucional. De hecho, ha sacado pecho porque se están registrando «nuevos avances» en el reconocimiento del catalán en las instituciones europeas y ha dejado claro que «seguiremos fomentando su uso en todos los ámbitos sociales».
Hay que tener en cuenta que el reconocimiento del catalán en Europa es uno de los caballos de batalla de los independentistas que, ahora, ha hecho suyo la Generalitat y el Gobierno por los pactos de investidura con los secesionistas. De momento, lo que se ha conseguido es que el catalán se pueda estudiar en las Escuelas Europeas como materia optativa, o que se pueda hablar en el Comité Económico y Social Europeo.
Illa ha centrado buena parte de su discurso en la situación geopolítica y ha asegurado que se está en una época de «cambios profundos» que Cataluña, asegura, afronta en un «buen momento para el país». Ha destacado, por ejemplo, el crecimiento económico, la «vitalidad» social o cultural, además de que se están «reforzando las fortalezas» para resolver con garantías estos escenarios de «incertidumbre».
Ha reivindicado, durante su intervención, un 23 de abril que quiere mostrar el carácter «alegre y cívico» de Cataluña, pero no solo eso, sino también «su voluntad de hacer, de ser y de convivir». Y, también ha mostrado su deseo de «paz y de convivencia», porque «el mundo necesita un mensaje de optimismo y fraternidad».
También ha defendido que Sant Jordi, regalar rosas y libros son «gestos revolucionarios» que van en contra del odio y a favor del progreso y el conocimiento. Y, en este sentido, ha defendido que con esos gestos, se está diciendo «sí a la creatividad y al trabajo de las personas que hay detrás; se está diciendo sí a los valores humanos, sí a la democracia y la convivencia, sí a la diversidad, sí a la educación, sí al catalán, sí a la cultura, sí a Cataluña y sí a Europa». Porque Sant Jordi, ha dicho, es sinónimo de «diálogo y entendimiento entre personas, vengamos donde vengamos, sintamos como sintamos o creamos lo que creamos».
El presidente de la Generalitat también se ha referido a la muerte del Papa Francisco. De él, ha destacado que era «muy querido y escuchado» porque «ejerció un liderazgo moral más allá de las creencias religiosas». Y también ha asegurado que el legado del Santo Padre es «inmenso»: «nos recuerda el compromiso ineludible de situar las personas más vulnerables y el cuidado del planeta en el centro de nuestra acción colectiva».