El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, en mayoAlberto Paredes / Europa Press

Conferencia de Presidentes

Illa mantiene el desafío a Ayuso y celebra poder usar el catalán en la Conferencia de Presidentes

Desde el gobierno de la Generalitat no confirman en qué lengua hablará Illa

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, protagonizará mañana en Barcelona un cara a cara con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La líder popular ha lanzado este jueves un órdago, amenazando con abandonar el Palacio de Pedralbes en caso de que sus homólogos catalán y vasco no usen el español.

“Que todo lo que me tengan que decir en los pasillos en español, o lo dicen dentro en el mismo idioma, o me salgo o por el camino ya veré que hago con esos pinganillos, pero ya le digo que no me los pienso poner», ha dicho Díaz Ayuso. Frente a ello, fuentes del gobierno catalán consultadas por Europa Press celebran poder usar el catalán, el euskera y el gallego en la reunión.

Sin embargo, no concretan qué lengua utilizará Illa en sus intervenciones: si será íntegramente en catalán, en castellano o una combinación de ambas. Las fuentes citadas sí trasladan su intención de que este sea un encuentro «útil para la ciudadanía» y marcado por la cordialidad institucional.

Por el momento, el Gobierno ha licitado ya el contrato para el servicio de traducción e interpretación de las lenguas cooficiales durante la Conferencia de Presidentes, por un valor de 11.616 euros a la empresa Altalingua, según recoge Europa Press.

«Cataluña ha vuelto»

También resaltan la importancia de que la reunión se celebre en Barcelona, por su peso simbólico: «Cataluña ha vuelto y lo ha hecho para implicarse en una España plural y diversa», señalan. También insisten en la intención de Illa de no rehuir «ningún tema de debate», aunque concretan que la vivienda será el principal asunto que pondrá sobre la mesa, y en el que concentrará sus esfuerzos.

La intención de Illa es centrar el foco en su plan para construir 50.000 viviendas públicas antes de 2030 y en la voluntad de recibir la concesión de activos y solares de la Sareb para alcanzar este objetivo.

Sin embargo, lo más probable es que esta intención quede sepultada por las polémicas que interesan a sus homólogos del PP: la financiación singular para Cataluña y la cesión de las competencias de inmigración pactada por Junts.