Parte del equipo de Ràdio Arrels
Cataluña
Illa subvencionó a las escuelas nacionalistas del sur de Francia: ahora una radio pide 100.000 euros
La emisora pancatalanista Ràdio Arrels arranca una campaña de donativos para paliar su situación de «fragilidad financiera»
Hace unos días, la Bressola anunciaba que iba a poder continuar un curso más. Esta red de escuelas privadas del sur de Francia, que practican la «inmersión lingüística» en catalán, está brindando por el éxito de su campaña de recogida de fondos: en enero pedían 200.000 euros porque estaban en números rojos y en junio habían recaudado un total de 710.000, según los datos ofrecidos por ellos mismos.
710.000 euros que han salido, en buena parte, del bolsillo del contribuyente catalán: las diputaciones provinciales de Barcelona, Gerona y Lérida aportaron 210.000 euros y el gobierno de Cataluña, otros 150.000, que se suman a los 650.000 que ya estaban previstos en las partidas de subvenciones. Un éxito en toda regla que no ha pasado desapercibido a otras entidades nacionalistas del país vecino.
La última en poner la mano es Ràdio Arrels, una emisora que lleva 44 años en activo y que emite toda su programación en catalán. Esta radio de la «Cataluña norte» vive una «situación de riesgo», según han declarado a la Agencia Catalana de Noticias (ACN). Un momento de crisis que achacan al comodín del «auge de la extrema derecha» y el recorte de subvenciones, y que esperan solventar abriendo una campaña de donativos.
En concreto, piden 100.000 euros para resolver su situación de «fragilidad financiera», que esperan conseguir por parte de la sociedad civil, las entidades y las administraciones. Pero no esconden que su mirada está puesta en Barcelona, en el Palau de la Generalitat: lamentan que el año pasado la subvención que les llegó del gobierno catalán fuera ‘sólo’ de 18.000 euros, pero que había llegado a ser de hasta 60.000 en tiempos pretéritos.
En una entrevista para Mèdia.cat, el director de Ràdio Arrels, Albert Noguer, defendía la campaña de recaudación de donativos diciendo que la emisora es una forma de revertir la «situación preocupante» del catalán en el sur de Francia. «Nunca ha habido tantos niños que aprendan el catalán, sea en las escuelas Arrels, en las Bressoles o en las escuelas públicas bilingües (...) pero estamos ‘fabricando’ locutores artificiales, que aprenden una lengua que no existe cuando salen de la escuela», decía.