La ministra de Cultura y Deportes de Andorra, Mònica BonellEduard Comellas / Consell General del Principat d'Andorra

Cataluña

La «ONG del catalán» hace trampa cuando pide copiar el modelo de Andorra para renovar los permisos de trabajo

La comparativa entre Cataluña y el micropaís pirenaico hace aguas

Plataforma per la Llengua, la autodenominada «ONG del catalán», ha presentado la 14ª edición del InformeCAT, que recoge 50 datos sobre la situación de la lengua. Este colectivo, desde su creación, dice que lucha por restituir el catalán como lengua de uso normal en Cataluña, como si no lo fuera ya actualmente.

Para dar razón de ser a su filosofía, se han fijado en Andorra, país que ha establecido la obligación de acreditar el conocimiento del idioma catalán para renovar los permisos de trabajo. Sin embargo, esto no deja de ser una trampa al solitario: el único idioma oficial en Andorra es el catalán, con lo cual esta medida es normal, como también lo es en Francia, Inglaterra o Alemania.

Sin embargo, en Cataluña hay dos idiomas oficiales, el español y el catalán. Mejor dicho, el español es el idioma oficial en España, y el catalán es cooficial en los territorios que marca el Estatuto de Autonomía. No lo es en Aragón o en Castilla, por ejemplo. Con lo cual, si nos regimos a la ley, la renovación de un permiso de trabajo estaría vinculado al español, no al catalán, pues no hay obligación de conocerlo si uno reside en España. Y, por mucho que les pese, Cataluña aún sigue siendo un territorio de España.

En la presentación del informe, el presidente de Plataforma per la Llengua, Òscar Escuder, destacó que el método funciona porque en Andorra se ha disparado el número de ciudadanos apuntados a los cursillos para aprender el idioma oficial. La ONG ve en Andorra un espejo donde hay que reflejarse por parte del Govern para conseguir resultados en la recuperación de la lengua, así como los ejecutivos de otros territorios de habla catalana.

Presentación del 'InformeCAT 2025' de Plataforma per la Llengua, este lunesPlataforma per la Llengua

Sin embargo, la realidad en estos momentos, antes de que lleguen las renovaciones de permisos y la obligación de hablar un mínimo de catalán, es que en Andorra tan sólo cuatro de cada diez trabajadores de cara al público inician la conversación en el idioma oficial.

Otros ámbitos

En otro orden de cosas, la «ONG del catalán» señala en su informe que ocho de cada diez residentes en Cataluña piensan que el catalán es bastante o muy importante para el progreso profesional y la integración social. Sin embargo, según un estudio realizado por UGT y recogido en este mismo informe, sólo un tercio de los trabajadores sitúan al catalán como el idioma más importante en el ámbito laboral.

El InformeCAT es una iniciativa que lleva a cabo la Plataforma por la Lengua anualmente y que recoge los 50 datos más importantes, en referencia al uso y la situación social de la lengua catalana y sus dialectos, en los territorios donde se habla, que incluyen Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares, Andorra, Aragón y Alguer (Cerdeña, Italia).

Según este informe un 82,4 % de los catalanes considera que para progresar profesionalmente es imprescindible conocer y dominar el catalán, según ha explicado la organización. Añaden, asimismo, que una mayoría de los ciudadanos está de acuerdo con que sea así; y concluyen que la tasa de paro entre los catalanohablantes es más baja.

En esta línea, reclaman a la administración a imponer medidas más coercitivas tanto en el ámbito laboral como en otros como el sanitario, donde Plataforma asegura que los catalanohablantes están «desprotegidos». También piden incidir en el ámbito educativo –añaden que solo el 46 % de los profesores habla siempre en catalán– y en el judicial, que a su juicio es «donde menos protagonismo tiene el idioma».

Por lo que se refiere a los jóvenes y a los extranjeros como los sectores de la sociedad que deben garantizar la supervivencia del catalán y también la identidad propia, pues «ambas están relacionadas». Según la ONG, solo el 8,6 % de los nacidos fuera de Cataluña utiliza el catalán habitualmente. Por eso, exigen al Ejecutivo autonómico recursos y liderazgo para atender las peticiones de los recién llegados, a quienes la entidad no culpa.