El presidente de ERC, Oriol Junqueras, en marzo
El cupo catalán
ERC lleva meses avisando: el ‘cupo catalán’ es el primer paso pero «el horizonte» es otro referéndum
Dirigentes como Junqueras o Rovira ya defendían esta tesis en verano del año pasado
La firma de un acuerdo entre el Gobierno y la Generalitat de Cataluña para dejar constancia del compromiso de los socialistas con la nueva «financiación singular» de Cataluña es, también, un logro de ERC. Los republicanos pactaron esta cuestión con el PSC –y, de rebote, con Pedro Sánchez– a cambio de la investidura de Salvador Illa como presidente del gobierno catalán, el pasado verano.
Este lunes eran muchas las voces alzadas contra el ‘cupo catalán’: los presidentes de Extremadura y Andalucía lo han tildado de «saqueo» o «atentado», respectivamente, y Societat Civil Catalana asegura que el acuerdo –que prevé que Cataluña recaude eventualmente el 100% de los ingresos y devuelva una «cuota de solidaridad» calculada en base al principio de «ordinalidad»– «favorece la fractura de España».
En cualquier caso, el pacto suscrito en la bilateral –que no incluye cifras, ni calendarios y que se plantea como un modelo «federal» para ser adoptado en toda España– ha sido también trabajado junto a los negociadores de ERC, que insisten en que «para Cataluña es mejor que los impuestos que pagamos se recauden y gestionen desde Cataluña», como defendía el presidente republicano, Oriol Junqueras, en TV3 este lunes.
Para los republicanos, no obstante, la defensa del ‘cupo catalán’ pactado con los socialistas es solamente un paso más en el camino hacia su auténtico objetivo, y ya lo avisaron hace meses. Tal y como defendía en X la entonces secretaria general de ERC, Marta Rovira, el acuerdo con el PSC «es un paso firme hacia la soberanía fiscal y la construcción de estructuras de estado», y advertía: «El referéndum es el horizonte».
«Un pilar para la independencia»
El 2 de agosto de 2024, tras la ratificación del preacuerdo con el PSC por parte de la militancia de ERC, Rovira aseguraba que el acuerdo de financiación singular era «un paso adelante hacia una nueva era que culminará con un referéndum de independencia». Los republicanos entienden el pacto en esta clave: como un fortalecimiento de las «estructuras de estado» catalanas que, en caso de un nuevo desafío secesionista al Gobierno, permita esta vez sí consumar la separación.
Marta Rovira y Oriol Junqueras, en una imagen de archivo
También lo defendía así el propio Junqueras tras el pacto con los socialistas. En una entrevista con el diario ARA, decía: «El concierto económico nos da herramientas para construir el país que queremos, un país preparado para decidir su futuro en un referéndum». Y añade: «No es la independencia, pero es un pilar para llegar a ella».
Ambos dirigentes republicanos confirmaban entonces que la estrategia de ERC es asumir con pragmatismo sus horas bajas para trabajar en la sombra y favorecer las posibilidades de éxito de un nuevo procés.
Proposición de ley
Junqueras ya anunció este sábado, sin esperar a la celebración de la comisión bilateral, que el grupo de ERC en el Congreso de los Diputados presentará una propuesta de modificación legislativa para que Cataluña pueda cobrar y gestionar todo el IRPF y «en el futuro el resto de los impuestos». El motivo, decían es su inseguridad de que el encuentro entre gobiernos socialistas dé el fruto que esperan
La proposición de reforma legislativa afecta a la ley 8/1980, la 22/2009 y la 16/2010, para «modificar aquellas leyes que afectan a la recaudación». Junqueras defendió también que Cataluña cobre y gestione concretamente el IRPF –según el acuerdo presentado hoy, será «a partir de 2026», de forma progresiva– porque es el principal impuesto que pagan los catalanes y que supone 30.000 millones de euros anuales.