Palau Marcet (cines Comedia)

Palau Marcet (cines Comedia)Google Maps. Manuel Castro

Así será el nuevo Museo Thyssen en pleno centro de Barcelona

La antigua sala Comèdia renacerá como museo de arte catalán tras una polémica reforma que duplicará su tamaño

El corazón cultural de Barcelona está a punto de ganar un nuevo protagonista. El emblemático Palau Marcet, que durante décadas albergó el cine Comèdia en la confluencia de Gran Via y Passeig de Gràcia, se prepara para una metamorfosis arquitectónica que lo convertirá en sede del Museu Carmen Thyssen Barcelona para 2027.

La propuesta urbanística, que se debate este martes en el Ayuntamiento, plantea una transformación radical del edificio decimonónico. Según la documentación consultada por El Periódico, el proyecto contempla mantener las fachadas históricas mientras se añaden dos nuevos volúmenes que elevarán la construcción hasta alcanzar los 9.755 metros cuadrados sobre rasante, lo que representa un crecimiento del 45% respecto a la superficie actual.

Una apuesta arquitectónica controvertida

La intervención, diseñada por el estudio barcelonés OUA-GAMMA en colaboración con los alemanes Casper Mueller Kneer Architects, propone respetar las fachadas originales que dan a las dos arterias principales mientras se incorporan dos «remontas» de considerable altura. La estructura resultante alcanzará el equivalente a nueve plantas en la cara de Gran Via y seis en la del Passeig de Gràcia.

El palacete, obra de Tiberi Sabater de 1887, cuenta actualmente con aproximadamente 6.700 metros cuadrados distribuidos en semisótano, dos plantas y altillo. Su historia como espacio cultural se remonta a 1934, cuando fue adaptado para funciones teatrales, evolucionando posteriormente a teatro (1941) y finalmente a cine (1960).

Resistencia política y debate patrimonial

La oposición municipal no recibe con entusiasmo la propuesta. Esquerra Republicana ya ha anunciado su voto negativo, considerando que la reforma «poco respectuosa con el patrimonio». Esta posición podría ser determinante para el futuro del proyecto, que necesita luz verde del consistorio para avanzar.

Fuentes cercanas a la operación, citadas por El Periódico, revelan que los promotores han presentado múltiples alternativas arquitectónicas al Ayuntamiento, manteniendo cierta flexibilidad en el diseño definitivo. Los portavoces municipales defienden que la nueva volumetría establece un «gálibo» rather than un número fijo de plantas, lo que permitirá ajustes posteriores.

Inversión millonaria y visión cultural

El proyecto materializa una inversión superior a los 100 millones de euros, tras el acuerdo formalizado en mayo entre Stoneweg, la baronesa Carmen Cervera y la familia Pla i Planàs. La presentación oficial del proyecto tuvo lugar en diciembre en el Consell de Cent, con la presencia de la baronesa Thyssen, su hija Maria del Carmen Cervera, el alcalde Jaume Collboni y el CEO de Stoneweg, Jaume Sabater.

El futuro museo albergará una exposición permanente centrada en arte catalán de los siglos XIX y XX procedente de la colección de la baronesa, complementada con muestras temporales de artistas contemporáneos. La Gerencia de Urbanismo argumenta que el proyecto «prevé convertirse en uno de los museos de arte de referencia de la ciudad como ya lo son el MNAC, el MACBA o el Museu Picasso».

La propuesta se enmarca en una «forma de entender la cultura como motor de regeneración urbana, cohesión social y desarrollo económico sostenible», según defiende la documentación municipal consultada por El Periódico. El proyecto, según sus impulsores, «genera valor a muchos niveles» y representa una oportunidad única para consolidar Barcelona como destino cultural de primer nivel.

La decisión de este martes marcará el destino de una de las operaciones culturales más ambiciosas de la ciudad, en un debate que enfrenta la preservación patrimonial con la renovación urbana.

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