El presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández, este miércoles en el pleno del Parlament
Política
Alejandro Fernández se harta del cortejo a Puigdemont: «El demonio intenta convencernos de que no existe»
También lanza una advertencia a las «almas cándidas» que sueñan con una vuelta de Junts a la «moderación»
La reunión en Bruselas entre el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el líder de Junts, Carles Puigdemont, ha sentado como un tiro en el seno del PP catalán. Ya el lunes el portavoz parlamentario de la formación, Juan Fernández, cargó las tintas contra la cita, que consideró «una humillación» por parte de un Illa a quien tildó de «títere» y «mensajero» de Pedro Sánchez.
Tras la foto en la capital belga, no obstante, la indignación ha ido a más, y este miércoles ha sido el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, quien ha salido en tromba contra el teatrillo. En una entrevista en esRadio con el periodista Federico Jiménez Losantos, el líder popular se ha mostrado harto del blanqueamiento al prófugo independentista.
«Puigdemont es un señor que lideró un golpe de Estado, que se escapó en un maletero y se convirtió en prófugo de la justicia, que no se arrepiente de lo que hizo, que asegura que cuando vuelva lo volverá a hacer, que España es un estado fascista y que los catalanes que no pensamos como él somos colonos, ñordos e inadaptados», ha dicho, señalando que «conviene recordar» quién es el líder de Junts.
El «rearme» del «demonio»
Fernández también ha tirado de imaginería religiosa para advertir del peligro de la «normalización» y el «reencuentro» que preconiza Illa: «Es importante no caer en las trampas del apaciguamiento», ha dicho, antes de insistir en que «la ventaja con la que juega el demonio es intentar convencernos de que no existe, o que se ha apaciguado, pero no; existe y vuelve a actuar en cuanto puede».
Para el popular, este «demonio» –imagen fuerte con la que ha querido señalar al nacionalismo o al separatismo– «se está rearmando», y gestos como el que este martes protagonizó Illa allanan el camino. Fernández también ha reconocido el hastío de los ciudadanos con el desafío nacionalista y el deseo de pasar página, pero ha pedido estar alerta, porque «cuando la estabilidad institucional de una nación se viene abajo, se viene abajo todo lo demás», ha dicho.
Fernández también ha lanzado un mensaje en clave interna, advirtiendo a las «almas caritativas y bienintencionadas» que piensan que Junts tenderá a la moderación y «volverá a ser Convergencia». «Ojalá sea un catastrofista», ha deseado, constatando, no obstante, que «no estamos en la distensión, sino en el rearme para un nuevo golpe».