El camión de Abogados Cristianos al que han tenido los agentes de la Guardia Urbana
Cataluña
La Guardia Urbana detiene el camión de Abogados Cristianos que circulaba por Barcelona en protesta por el cartel de la Mercè
Agentes de la Guardia Urbana de Barcelona han detenido esta mañana un camión de la Fundación Española de Abogados Cristianos que recorría las calles de la ciudad como parte de una campaña contra el polémico cartel de las fiestas de la Mercè. Según la asociación, los agentes obligaron al conductor a retirar el vinilado publicitario y apagar las pantallas del vehículo, que mostraban imágenes de la Virgen de la Mercè con el lema «Nuestra fe no es un circo».
El incidente, denunciado por Abogados Cristianos en sus redes sociales, se produce en pleno Día de la Mercè, patrona de la ciudad, y en medio de la controversia que ha generado ese cartel por resultar ofensivo para los católicos. Ahora, la entidad va a presentar una denuncia por «esta censura a nuestra libertad de expresión».
La asociación ha acusado al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, de ordenar la intervención para censurar su protesta, y ha ironizado sobre la defensa de la libertad de expresión por parte del Ayuntamiento: «se les llena la boca a la hora de hablar de libertad de expresión, pero luego no muestran reparo a la hora de censurar al disidente».
Esta campaña empezó este martes, con el objetivo de «denunciar la ofensa a los sentimientos religiosos de miles de ciudadanos y exigir al alcalde de Barcelona que pida disculpas», según Abogados Cristianos.
El vehículo, decorado con imágenes de la Virgen de la Mercè, respondía directamente al cartel oficial de las fiestas, diseñado por el cineasta Lluís Danés, que representa un retablo barroco que mezcla iconografía religiosa con elementos circenses. En el vídeo promocional, una figura femenina con corona, evocando a la patrona como «princesa de Barcelona», se levanta la falda mientras baila, lo que la fundación califica, en su denuncia ante el juzgado, de «freak show».
En paralelo, también se han presentado telemáticamente en el Ayuntamiento casi 23.000 firmas recogidas en una campaña de la fundación, reclamando la retirada del cartel y el respeto a los símbolos religiosos.
La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha dejado claro que «no vamos a quedarnos callados mientras se pisotea la fe de miles de barceloneses. Exigimos respeto y que el Ayuntamiento rectifique». Además, ha vinculado el incidente a una «deriva moral del PSOE», envuelto en casos de corrupción y políticas que menosprecian derechos fundamentales.
Desde Abobados Cristianos lamentan que el consistorio no se contente solo «con arrebatarle el significado religioso a esta festividad, cuya dimensión espiritual queda relegada, año tras año, a un segundo plano», sino que también «se creen con derecho a convertir lo sagrado en un elemento de entretenimiento más, y para ello, no les importa faltarle el respeto a todos los católicos de la ciudad». De ahí que consideren que sea un «despropósito en toda regla» y creen que el consistorio «debe asumir las consecuencias de su error».
La asociación ya presentó en agosto una denuncia ante los juzgados contra Collboni por un presunto delito de escarnio, al considerar al alcalde responsable último de la obra. El Arzobispado de Barcelona, por otro lado, también expresó su malestar cuando se presentó al cartel, al considerar que el diseño utiliza formas religiosas de manera irreverente con la intención de «ridiculizar» la imagen de la Virgen. Varios partidos políticos secundaron estas críticas.
En cambio, el Ayuntamiento defendió el cartel como una expresión de libertad creativa. El propio Collboni pidió «escuchar a los expertos», mientras que el autor, Lluís Danés, destacó el carácter festivo y artístico de la pieza.