Javier Pulido, el 'padre de Canet', en una imagen de archivo

Javier Pulido, el 'padre de Canet', en una imagen de archivoIzquierda Española / YouTube

Entrevista

Javier Pulido, el padre de Canet acosado por pedir clases en español: «Con el juicio combato el linchamiento»

Asegura que su lucha se centra en la defensa de la libertad de expresión y evitar linchamientos públicos por pensar diferente, como le sucedió a él

Javier Pulido, el padre de Canet de Mar que impulsó la batalla judicial por un 25 % de clases en español en su escuela, no pudo contener la emoción durante su declaración, en la Audiencia Provincial de Barcelona, en el juicio que se celebró la semana pasada contra tres tuiteros acusados de acosar a su familia.

Acoso que recibió, recuerda, por el simple hecho de reclamar un derecho, que su hija pudiera recibir más educación en español. «Colonos», «terroristas», son solo algunos de los calificativos con los que se dirigieron a él y a su familia. Pero también promovieron mensajes en los que se instaba a aislar a la pequeña. Ahora, reconoce, la situación está mucho más tranquila, pero su lucha está en la defensa de la libertad de expresión y sobre, todo, en el Estado de derecho.

¿Siente que se ha quitado un peso de encima?

Bueno, esta carga la vamos a llevar siempre. Pero ya nos hemos acostumbrado a vivir con ella. Como bien se dice, lo que no te mata te hace más fuerte. Es verdad que me sigue emocionando recordar aquellos meses, pero esta vez, parecía como empaquetar toda aquella desgracia, ponerle un lazo, y dejarla delante de los acusados, a quienes les toca ahora cargar con ella.

¿Cómo ha vivido el juicio? En algunos momentos se le ha visto emocionado

Sí, recordar los duros momentos vividos me sigue conmoviendo. Aunque procuro mantener la compostura, casi siempre me acaban pudiendo los sentimientos. Eso es señal de que los tengo, de que soy humano. Esta vez, en cambio, no era el único emocionado en la sala.

Los acusados también estaban visiblemente emocionados en el interrogatorio que les hacían sus abogados, porque hay que recordar que decidieron no contestar a las preguntas de mi abogado, el fiscal y el juez. A uno de ellos se le escapó unas lágrimas cuando en las conclusiones finales mi abogado informó que modificábamos la petición de prisión por el delito de odio de cuatro a dos años, con la intención de que se puedan suspender las penas, al no ser reincidentes.

Decidimos rebajar la acusación porque percibimos, durante las declaraciones de los acusados, cierto grado de arrepentimiento. Ya habían borrado los tuits y habían cancelado las cuentas de Twitter. Además, sus declaraciones no iban en el sentido de reafirmarse y de «ho tornarem a fer» (lo volveremos a hacer), sino todo lo contrario, parecía que lo que ellos querían decir no era lo que dijeron, aunque no nos lo acabamos de creer, porque están usando su derecho a no confesarse culpables.

Explicaba durante su declaración que había sufrido aislamiento social, el pueblo le dio la espalda y también los padres del colegio.

Bueno, el pueblo es muy grande. Mucha gente me dio la espalda, y otra mucha, todo lo contrario. La lástima es que los que me dieron la espalda podían hacerlo públicamente, es más, se esforzaban por expresarlo. En cambio, los que nos daban mensajes de apoyo lo hacían en privado para que no les viera nadie. El miedo es muy poderoso. Y, nunca me canso de repetirlo, al miedo solo se le gana haciéndole frente. Si lo esquivas, siempre reaparece.

«Afrontamos el miedo y lo vencimos»

¿Ha cambiado ahora la situación?

Bueno, cambió la situación cuando «salí del armario», y empecé a confesar personalmente que éramos nosotros. Todos lo sabían, pero no lo podían demostrar. Pero afrontamos el miedo y lo vencimos. Fue muy poco después de que la gente nos viera felices, por ser nosotros, por actuar como somos nosotros, que dejaron de interesarse por demostrar su desdén hacia nosotros.

¿Están más calmadas las cosas?

Sí, desde luego. Están tan calmadas las cosas que en la clase de mi hija, este año, además de las matemáticas en español, se da la asignatura de «Arts & Craft» en inglés. Y fijaros que, aunque eso quite «cuota» de inmersión en catalán en las aulas, a todos los padres nos ha parecido genial, y nadie ha mostrado ningún malestar al respecto.

De manera que, lo que antes restaba cuota de inmersión en catalán era un desastre inasumible, ahora no lo es. O quizá esté meando fuera de tiesto y de lo que se trata es de hispanofobia: el perjuicio no era que no se hable en catalán, sino que el perjuicio era que se hable en español.

¿Cree que ahora otros padres lo van a tener algo más fácil gracias a su lucha? ¿Y por parte del gobierno de Illa? ¿Facilitará que se pueda pedir más educación en español o cree que seguirá la misma línea de los ejecutivos anteriores?

El Gobierno de Illa, y el de Montilla, y el de Maragall, son continuistas de las tesis nacionalistas. Quizá vaya siendo hora de pedir a las familias si quieren las clases solo en catalán o prefieren que sean bilingües.

La lucha por los derechos lingüísticos la lideran, sin duda, Ana Losada y Pepe Domingo, de la AEB y de Escuela de Todos. Yo sigo sus pasos y formo parte de su equipo.

Mi batalla se centra más en la libertad de pensamiento, y de expresión, y la defensa del Estado de derecho. El linchamiento público por pensar diferente, con la intención de que quienes piensen diferente a uno mismo, desistan de reclamar sus derechos, incluso de que se vayan de la comunidad, es lo que pretendo combatir con estos procesos judiciales. Hoy, estos de Barcelona; en noviembre, otro de Hospitalet. De momento, queda un policía independentista de Gerona y un Médico Forense de Barcelona. ¡Así que seguimos!

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas