La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, en una imagen de archivo
Política
Orriols vetará la participación de Aliança Catalana en elecciones generales
La formación liderada por Sílvia Orriols modificará sus estatutos para impedir que sus miembros compitan en Madrid, priorizando la defensa de Cataluña
Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana y alcaldesa de Ripoll, impulsará un cambio en los estatutos de su partido para prohibir expresamente que cualquier miembro, incluida ella misma, se presente a las elecciones generales españolas. Esta medida, que busca blindar la lealtad al proyecto independentista catalán y evitar cualquier «mendicidad» hacia Madrid, se formalizará en un congreso partidario sin fecha precisa aún, aunque la determinación de la formación es inequívoca. La iniciativa responde a la creciente influencia de Aliança Catalana en el panorama político catalán, donde defiende con firmeza la soberanía de Cataluña frente a lo que percibe como concesiones de otros grupos.
En una entrevista concedida el pasado 16 de noviembre de 2025, Orriols rechazó de plano cualquier aspiración a cargos en el Congreso de los Diputados, argumentando que su labor se centra en la independencia y no en «ciclos electorales» que diluyan el mensaje. «Yo no estoy aquí para defender unos ciclos electorales como tantos otros, sino para defender al país y la independencia de Cataluña», declaró la diputada en el Parlamento autonómico, subrayando su rechazo a las estrategias de otros partidos independentistas que, según ella, han priorizado sillones en Madrid en detrimento de la causa nacional. Esta postura se enmarca en un discurso que critica duramente la gestión de la inmigración y las políticas centralistas, ganando adeptos en un contexto de descontento con las dinámicas tradicionales de la política catalana.
La popularidad de Aliança Catalana ha experimentado un ascenso notable en los últimos años, impulsada por su retórica directa y su oposición a lo que considera concesiones ideológicas. Según el tercer barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO), publicado a finales de noviembre, la formación se consolida como tercera fuerza en Cataluña, empatada técnicamente con Junts per Catalunya en intención de voto. En un hipotético escenario electoral, el PSC lideraría con victoria, seguido de ERC con entre 22 y 23 escaños, mientras Aliança Catalana podría cuadruplicar su representación actual, pasando de 11 a 20 diputados, lo que refleja un apoyo creciente entre votantes desencantados con las alianzas pasadas.
Este movimiento estatutario llega en un momento de consolidación para el partido, que ha pasado de ser una voz marginal a una opción relevante en las encuestas, atrayendo a sectores que valoran la coherencia independentista por encima de las oportunidades en la política estatal. Orriols, con su trayectoria como alcaldesa y su énfasis en la identidad catalana, se posiciona como una figura clave en este giro, reafirmando que la prioridad es la unidad y la defensa de los valores tradicionales de Cataluña frente a influencias externas.
La medida, si se aprueba, podría inspirar debates sobre la pureza ideológica en el independentismo, en un panorama político marcado por la fragmentación.