Un pesebre, en una imagen de archivo
Un ayuntamiento de Lérida vuelve a poner el pesebre seis años después: «Recuperamos la tradición»
El pesebre regresa al vestíbulo del consistorio tras ser retirado en 2019 por «laicidad»
El Ayuntamiento de Tárrega, en la provincia de Lérida, ha vuelto a instalar este año el pesebre navideño en el vestíbulo de la casa consistorial, seis años después de que fuera retirado en nombre del «carácter laico» del edificio, recuperando así una tradición muy arraigada para los vecinos. La información ha sido adelantada por el diario leridano Segre, que detalla que la iniciativa responde a una petición de la parroquia y al deseo del actual equipo de gobierno de devolver a la Navidad su expresión popular y religiosa en el espacio público.
Seis años sin pesebre en la casa consistorial
Según recoge el Diari Segre, el pesebre municipal de Tárrega vuelve a lucir en el vestíbulo después de haber desaparecido desde 2019, cuando el anterior gobierno de coalición entre ERC, CUP y PSC decidió retirarlo al considerar que no encajaba con la idea de un consistorio «estrictamente laico». Durante estos años, el belén se trasladó a la parroquia, a la entrada del templo, con menos visibilidad y mayor riesgo de vandalismo o robo, según apuntan responsables municipales citados por el diario leridano.
La alcaldesa, Alba Pijuan, explica en declaraciones recogidas por Segre que este año, al recibir la solicitud de la parroquia, el gobierno municipal optó por «recuperar esta tradición de tantos años para que puedan disfrutarla todos los ciudadanos». A su juicio, el pesebre constituye un punto de atracción durante las fiestas navideñas, sumándose al resto de elementos decorativos de la ciudad y reforzando la identidad compartida en torno al Nacimiento de Jesús.
Tradición, identidad y presencia cristiana en Navidad
El caso de Tárrega se enmarca en un contexto más amplio de recuperación y refuerzo de los belenes en la provincia de Lérida, donde asociaciones pesebristas y parroquias mantienen viva esta expresión de la fe cristiana y de la cultura popular. El propio Diari Segre viene recogiendo en los últimos días la intensa actividad de la Agrupació Ilerdenca de Pessebristes, responsable de pesebres monumentales y exposiciones que sitúan a Lleida como referencia del pesebrismo en Cataluña.
En este marco, el pesebre del Ayuntamiento de Tárrega adquiere un valor simbólico añadido: vuelve al corazón institucional de la ciudad después de años de marginación, en un momento en que muchas voces reclaman respeto para las tradiciones cristianas frente a la presión de la secularización y de las políticas identitarias. La decisión municipal refleja, además, una sensibilidad más abierta a la presencia de los signos religiosos que forman parte del patrimonio histórico y espiritual de España, sin ocultar su dimensión pública bajo el pretexto de un laicismo excluyente
Un elemento central del ambiente navideño
El pesebre se ha instalado en el vestíbulo del ayuntamiento, un espacio de paso habitual de vecinos y visitantes, lo que refuerza su función como punto de encuentro durante las fiestas. La alcaldesa subraya, siempre según la crónica del Diari Segre, que el belén contribuye a embellecer la casa consistorial y a ofrecer a familias y niños un lugar donde contemplar de cerca la escena del Nacimiento, junto a otros pesebres de la parroquia y del municipio.
Fuentes locales consultadas por Segre recuerdan que la tradición del pesebre municipal en Tárrega tiene décadas de historia y forma parte del imaginario navideño de varias generaciones. Su retirada en 2019 fue recibida con malestar por parte de vecinos y entidades vinculadas a la cultura popular, que veían en esa decisión un paso más en la eliminación de símbolos cristianos del espacio público, más allá de un simple cambio estético.
De la polémica laicista a la normalidad festiva
La propia alcaldesa reconoce, según Diari Segre, que la ausencia del pesebre se debió en buena medida a la posición de la CUP dentro del anterior gobierno municipal, formación que consideraba inadecuado que el consistorio exhibiera una representación explícitamente religiosa. Con la salida de este partido del ejecutivo, el Ayuntamiento ha reconsiderado la situación y ha optado por devolver el belén a su emplazamiento tradicional, asumiendo que no vulnera la neutralidad institucional y sí refuerza una costumbre aceptada mayoritariamente por la ciudadanía.
En este sentido, la crónica de Segre destaca que el actual gobierno local valora el pesebre como «un punto más de decoración navideña y de recuperación de nuestras tradiciones», en línea con otras iniciativas culturales y festivas que ponen en el centro el legado cristiano y la vida comunitaria. Con este gesto, el consistorio de Tárrega se suma a otros municipios que, en los últimos años, han apostado por mantener o recuperar belenes municipales frente a propuestas que buscaban relegarlos al ámbito estrictamente privado o eclesial.