Armas intervenidas por los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivoMossos

Seguridad

Cataluña no contiene la proliferación de armas de fuego: más de la mitad requisadas son escopetas o fusiles

Los Mossos confiscaron 580 armas de fuego en la primera mitad de 2025: la mayoría son armas largas

Los Mossos d’Esquadra llevan meses alertando de una proliferación de armas de fuego en Cataluña, pero las cifras aportadas por la propia policía autonómica muestran cómo en los últimos semestres el problema parece haberse enquistado. Así, por ejemplo, en 2024, los Mossos decomisaron un total de 1.191 armas de fuego, una cifra similar a las 1.171 del año anterior.

De estas casi 1.200 armas confiscadas como parte de un procedimiento administrativo o penal, la mayoría –el 60,6%– eran armas largas, una categoría que incluye escopetas y carabinas, pero también armas de guerra, como los fusiles. De momento, la tendencia se mantiene en 2025: si en la primera mitad de 2024 se comisaron 562 armas, en el mismo periodo del presente año los Mossos contabilizan 580.

También se mantiene la tendencia de que las armas largas superen a las cortas –las pistolas–, aunque en los primeros seis meses de 2025 no hay tanta diferencia entre ambas categorías: la proporción es del 51,2 % a favor de las primeras. Son datos hechos públicos este martes por la consejera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, en una respuesta parlamentaria a Vox publicada en el Boletín Oficial del Parlament de Cataluña (BOPC).

Según han explicado en diversas ocasiones los Mossos, la llegada de armas de fuego está fuertemente ligada al cultivo y tráfico de marihuana, ya que las mafias las emplean para protegerse de otros grupos que intentan robarles la droga, en lo que se conoce como ‘narcoasaltos’.

El año pasado hubo 114 incidentes violentos relacionados con el tráfico de marihuana, de los cuales el 80 % fueron narcoasaltos. En casi un tercio de los casos se usaron armas de fuego. En una jornada profesional celebrada hace unos días, el director general de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero, pidió «abrir el melón» y endurecer las penas por el cultivo y el tráfico de marihuana, para disuadir sobre esta actividad delictiva, cada vez más relacionada con el crimen organizado.

Armas blancas

En lo referente a las armas blancas –otro elemento que preocupa a la policía catalana, hasta el punto de que han desarrollado un plan específico para ello, el Plan Daga–, en 2024 se decomisaron 9.220, y en la primera mitad de 2025, 4.715, según los datos publicados en el BOPC.

La gran mayoría de estas armas eran navajas o cuchillos, aunque en la primera mitad de 2025, por ejemplo, los Mossos confiscaron casi 100 machetes y 34 espadas o katanas. Según los datos facilitados por el cuerpo, en octubre, en Cataluña se producen una media de 13 incidentes con arma blanca cada día: en concreto, los Mossos contabilizaron 3.550 desde la activación del Plan Daga, en septiembre de 2024.