Imagen de recurso de los Bombers de la Generalitat - BOMBERS DE LA GENERALITAT

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La Generalitat expedienta al bombero que denunció las cuotas femeninas en el cuerpo

La Administración catalana abre un procedimiento disciplinario contra Ricardo Cantero, que alertó en THE OBJECTIVE de que las cuotas por sexo en los Bomberos podían poner en riesgo vidas humanas

La Generalitat de Cataluña ha abierto un expediente disciplinario al bombero Ricardo Cantero, de 50 años, destinado en el parque de Lloret de Mar (Gerona), después de que denunciara en una entrevista en THE OBJECTIVE que las cuotas femeninas en el acceso al cuerpo de Bomberos podían «poner en riesgo la vida» de los profesionales y de los ciudadanos. El procedimiento, iniciado el pasado mes de octubre y todavía pendiente de resolución, se centra en esas manifestaciones públicas y podría acarrearle una sanción grave o muy grave, incluida la suspensión de empleo y sueldo.

Expediente por sus declaraciones públicas

Según el expediente interno al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, la Direcció General de Prevenció, Extinció d’Incendis i Salvaments afirma haber tenido conocimiento de diversas declaraciones realizadas por Cantero en distintos medios y canales, en las que se identificaba como bombero del cuerpo autonómico. A juicio de la Administración, estas intervenciones podrían contener afirmaciones inexactas que afectarían a la imagen y a la confianza de la ciudadanía en el servicio, generando una sensación «injustificada» de riesgo sobre su capacidad operativa.

El documento precisa que se ha incoado el procedimiento disciplinario para determinar si estos hechos pueden constituir una infracción disciplinaria, lo que situaría al funcionario ante una falta grave o muy grave. De confirmarse, la Generalitat podría imponerle la suspensión de empleo y sueldo en su condición de bombero de primera de la escala técnica del cuerpo autonómico.

El conflicto se enmarca en la reforma aprobada por el Gobierno catalán en 2023, que permite reservar hasta un máximo del 40% de las nuevas plazas de acceso y de promoción interna para mujeres en los Bomberos de la Generalitat. Esta medida, impulsada en nombre de la igualdad, ha provocado divisiones internas y ha dado pie incluso a que dos bomberos hayan iniciado procesos de cambio de sexo, amparados en la llamada ley trans, para optar a las plazas reservadas al colectivo femenino.

Los integrantes del grupo de profesionales que encabeza Cantero denuncian que los diferentes baremos aplicados según el sexo generan situaciones de discriminación y de agravio comparativo. Como ejemplo, señalan que un hombre con una nota media de 7,2 podría quedar fuera frente a una aspirante con un 5 en el primer examen teórico sobre conocimientos específicos del cuerpo, algo que achacan al margen del 10% fijado por Interior en las calificaciones.

Cantero subraya que lleva años trabajando «codo con codo» con hombres y mujeres en el servicio de extinción de incendios sin conflictos, al entender que todos habían superado las mismas pruebas y acreditado las mismas aptitudes. Lo que cuestiona ahora es que, con el sistema de cuotas y baremos diferenciados, se puedan reservar plazas a personas con peores resultados objetivos en las pruebas de acceso, en un cuerpo de emergencias donde se arriesgan vidas humanas.

En conversación con THE OBJECTIVE, el bombero relata que las nuevas condiciones han generado situaciones «rocambolescas» en los parques, como compañeras que evitan asumir el peso del equipo de respiración autónomo (ERA), imprescindible para trabajar en entornos tóxicos, o que emplean mochilas forestales con tres mangueras en vez de cuatro. Al mismo tiempo, insiste en que no se opone a que haya más mujeres en el cuerpo ni a revisar las pruebas, sino a que la política de cuotas y los distintos baremos de acceso terminen excluyendo, a su juicio, a las «personas más válidas».

El propio Cantero considera que el expediente disciplinario tiene un componente intimidatorio y pretende «hacer callar a las voces discordantes» dentro del cuerpo, según recoge THE OBJECTIVE. Pese a ello, expresa su confianza en que el procedimiento se archive sin sanción y reabre el debate sobre los límites de la libertad de expresión de los funcionarios cuando alertan de posibles consecuencias de determinadas políticas en servicios esenciales.

El caso pone de manifiesto la tensión entre las políticas identitarias y los criterios de mérito y capacidad en un servicio de emergencia clave para la seguridad de las personas. La actuación de la Generalitat y las denuncias del colectivo de bomberos críticos con las cuotas seguirán previsiblemente en el centro de la polémica en Cataluña en los próximos meses, con THE OBJECTIVE como medio que ha destapado y documentado la controversia

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