El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y la consejera de Economía, Alícia Romero, este viernes
Cataluña
Illa aprueba sus Presupuestos pendiente de que ERC baje del burro y no descarta un adelanto electoral
Confían en que ERC cambie de postura en las próximas semanas y ofrezca su apoyo a las cuentas públicas
Con dos meses de retraso, el gobierno de Salvador Illa ha aprobado este viernes el proyecto de ley de Presupuestos de la Generalitat para 2026, que prevé un gasto total de unos 50.000 millones de euros. Con este paso, el Ejecutivo socialista pone en marcha la cuenta atrás para convencer a ERC, ya que las cuentas sí tienen el apoyo de los Comunes pero todavía no el de los republicanos.
«Son los Presupuestos que Cataluña necesita: valientes, ambiciosos, que quieren dar respuesta a los retos que tenemos a largo plazo», ha asegurado la consejera de Economía, Alícia Romero, al entregar los Presupuestos al presidente del Parlament, Josep Rull, para el inicio de la tramitación parlamentaria de los mismos. «Esperamos que podamos sumar los apoyos necesarios para que este Presupuesto sea una realidad lo antes posible», ha añadido.
Se trata del primer proyecto de Presupuestos presentado por el gobierno de Illa –el año pasado no llegaron a hacerlo, al no poder amarrar el «sí» de ERC, y tuvieron que conformarse con tres ampliaciones de crédito–, y supone un aumento de 9.100 euros respecto a las últimas cuentas en vigor, las de 2023.
Los últimos días han venido marcados por el desencuentro entre republicanos y socialistas, ya que estaba previsto que el pasado sábado el líder de ERC, Oriol Junqueras, anunciase su apoyo a los Presupuestos, pero finalmente no lo hizo, tras una reunión en la Moncloa con Pedro Sánchez que no tuvo el resultado que esperaba. El nudo gordiano es la cesión por parte del Gobierno a la Generalitat de la recaudación del IRPF, un proceso que está «encallado», según ERC.
ERC necesita una cesión
Los republicanos piden a los socialistas catalanes que convenzan al Gobierno del PSOE y garanticen así que se cumpla el acuerdo que firmaron para la investidura de Illa, hace año y medio. Desde ERC han querido así exhibir músculo negociador, tal vez para paliar el hecho de que, en la práctica, sus pactos con los socialistas no han conseguido gran cosa a nivel de cesiones para Cataluña.
La condonación parcial del 20% de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) a Cataluña, anunciada a bombo y platillo, no ha llegado a materializarse aún; la reforma de la financiación autonómica tiene pocos visos de llevarse a cabo a corto plazo, y la recaudación del IRPF choca con la necesidad del PSOE de no agitar el avispero en pleno reguero de campañas electorales, especialmente con la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, como candidata en Andalucía.
Illa saluda a Junqueras en el Palacio de la Generalitat
Desde el gobierno de Illa se insiste en que el compromiso con la recaudación del IRPF es firme, y en que se está trabajando para conseguirlo, pero desde ERC recelan de los incumplimientos y exigen un compromiso público por parte del Gobierno nacional. En esta situación, desde el entorno del PSC se está deslizando la idea de un adelanto electoral en caso de que ERC no baje del burro en los próximos dos meses.
Así lo constatan fuentes cercanas a Illa recogidas por ABC, que señalan que Illa habría trasladado a su círculo íntimo que no quiere quedar prisionero de la minoría parlamentaria y no descarta anticipar los comicios, lo que supone una medida más de presión hacia ERC, ya que Junqueras, que nunca ha ocultado su ambición de presidir la Generalitat, no podría concurrir como candidato, al estar aún inhabilitado.