El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa
Cataluña
Illa se pliega a ERC y anuncia un acuerdo «inmediato» para que Cataluña entre en la gestión de los aeropuertos
Así lo ha asegurado el presidente de la Generalitat durante la sesión de control en el Parlament
ERC propone y Salvador Illa dispone. El presidente de la Generalitat quiere aprobar presupuestos este año, y para ello necesita a los republicanos que le piden sí o sí, avances en lo que califican como «soberanía», y eso pasa también por el control de las infraestruturas en Cataluña. En este sentido, Illa ha asegurado este miércoles en el Parlament que el acuerdo sobre la nueva gobernanza del sistema aeroportuario catalán está próximo a cerrarse y podría materializarse de forma «inmediata».
Durante la sesión de control, y en respuesta al portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña, Josep Maria Jové, el jefe del ejecutivo catalán ha defendido que su gobierno trabaja para garantizar una mayor implicación de la Generalitat en la toma de decisiones estratégicas. El objetivo, según ha explicado, pasa por reforzar la presencia institucional en ámbitos como la planificación y la gestión de las grandes infraestructuras de transporte.
La cuestión no es menor. ERC ha elevado la presión en las últimas semanas al vincular avances en soberanía con su apoyo a los presupuestos autonómicos. En este contexto, los republicanos reclaman la creación de una autoridad propia que permita a Cataluña liderar de forma efectiva su sistema aeroportuario, integrando bajo una misma estrategia instalaciones con titularidad diversa.
Jové ha insistido en la necesidad de superar el modelo actual, que considera fragmentado, para avanzar hacia una red coordinada que responda a los intereses del territorio. A su juicio, la Generalitat debe participar tanto en la gestión como en las decisiones de inversión, independientemente de quién ostente la titularidad de cada aeropuerto.
El Govern comparte parcialmente ese diagnóstico. De hecho, ya ha dado un primer paso con la aprobación, el pasado enero, de la futura Autoridad Aeroportuaria Catalana, concebida como un organismo capaz de articular una gobernanza integral. Su puesta en marcha, prevista para el 1 de enero de 2027, dependerá no obstante del visto bueno del Parlament a lo largo de 2026.
Las reticencias de Aena
La nueva entidad aspira a convertirse en interlocutor directo con Aena y a centralizar funciones de planificación, regulación y supervisión en materia aeroportuaria. Con ello, el ejecutivo catalán pretende ganar peso en la gestión de infraestructuras clave como el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, eje del sistema y pieza fundamental en la proyección económica de la comunidad.
Sin embargo, el camino no está exento de fricciones. Desde el gestor aeroportuario, desde Aena, han surgido recelos ante una eventual cesión de competencias, especialmente por su posible impacto en la confianza de los inversores. Ha mostrado sus reticencias el presidente de Aena, Maurici Lucena. Este factor añade complejidad a una negociación que, según Illa, deberá desarrollarse en todo momento dentro del marco legal vigente.
Superado el escollo de la ampliación de El Prat, acordada el pasado verano, el Govern centra ahora sus esfuerzos en concretar el encaje institucional de la nueva autoridad y cumplir con uno de los compromisos clave de su pacto de investidura. El margen para el acuerdo parece estrecharse, pero también lo hace la presión política para que llegue cuanto antes.