Salvador Illa y Sílvia Orriols, en sendas imágenes de archivo

Salvador Illa y Sílvia Orriols, en sendas imágenes de archivoEuropa Press

Política

Illa hace rodar cabezas para evitar que sus regidores coqueteen con Sílvia Orriols: «Es una línea muy clara»

La líder de Aliança Catalana se burla de los socialistas: «Acabo de liquidar sin querer la agrupación local»

A un año de que se celebren las elecciones municipales, el auge de Aliança Catalana (AC) que pronostican todos los partidos ha descolocado al grueso de los partidos que componían tradicionalmente el mapa político autonómico. Mientras Junts va dando bandazos –Carles Puigdemont desespera por encontrar un candidato estrella para Barcelona para no ser víctima del sorpasso en la capital del «país»–, esta semana el miedo a Sílvia Orriols ha provocado una auténtica fractura en el seno del PSC.

El detonante fue el pleno en el que debían votarse los presupuestos municipales de Ripoll (Gerona), celebrado el pasado jueves. En él, los dos concejales del PSC se abstuvieron, lo que permitió a Orriols –líder de AC y alcaldesa de la villa– aprobar las cuentas. El razonamiento de los ediles socialistas, Enric Pérez y Anna Belén Avilés, fue que debían tragarse el sapo para «evitar un nuevo circo político y mediático».

El año pasado, en esta misma tesitura, el PSC, Junts, ERC y la CUP votaron en contra de los presupuestos de Orriols, pero esta se sometió a una cuestión de confianza y –como consecuencia de la desunión entre las fuerzas de la oposición– la ganó, saliendo incluso reforzada. Pérez y Avilés buscaban evitar que se repitiese esta dinámica, pero su decisión les ha salido cara, ya que desde la dirección del PSC han querido utilizarlos como ejemplo.

«A veces en política local entras en este tipo de dinámicas, pero han cometido un error», señala una dirigente del PSC. Los dos concejales pusieron sus cargos a disposición del partido, y desde la delegación gerundense de la formación se envió un comunicado este martes informando de que aceptaba la renuncia de ambos.

Guerra abierta

Sin embargo, Pérez y Avilés rechazaron este relato, enviando a su vez un comunicado criticando a la dirección del PSC, y acusándoles de haber tomado la decisión «de forma unilateral». «Ninguna persona del partido se ha dirigido presencialmente a nosotros en Ripoll para comunicarnos esta petición de dimisión», lamentaban. La situación se ve agravada por el hecho de que ninguno de los miembros de la lista electoral que concurrió a las municipales está dispuesto a asumir las actas vacantes.

Pocas horas después, el martes por la tarde, la federación del PSC de las Comarcas Gerundenses informaba de que se disolvía la agrupación del PSC en Ripoll y que se ha creado una comisión gestora tras forzar la dimisión de los dos regidores. Según su versión, defienden que Pérez y Avilés pusieron sus puestos «a disposición» y defienden su dimisión porque «la línea roja de no pactar con la extrema derecha se ha de respetar en toda Cataluña».

Salvador Illa pasea con Enric Pérez por Ripoll, en una imagen de archivo

Salvador Illa pasea con Enric Pérez por Ripoll, en una imagen de archivoSalvador Illa / X

La portavoz del gobierno de la Generalitat, Sílvia Paneque, se expresó en términos similares este martes. En rueda de prensa, aseguró que los propios regidores habían reconocido su «error político» y defendió que el ejecutivo liderado por Salvador Illa ha hecho bandera de su enfrentamiento con la «extrema derecha» que encarna Orriols: «Es una línea muy clara», dijo.

El PSC de Illa, a un año de las elecciones, ha querido así advertir a sus regidores de toda Cataluña de que cualquier gesto que facilite la vida a los de Orriols entra en el rango de lo no admisible, y han actuado con contundencia en Ripoll para que el mensaje llegue alto y claro. «No sé si hay nada más contrario a las políticas de Aliança Catalana que los valores de humanismo e igualdad que defiende el PSC», insistía Paneque.

Orriols coge palomitas

Mientras tanto, al otro lado del cordón sanitario, la propia Orriols parece divertirse con la crisis que ha abierto involuntariamente en el seno de su principal adversario político. «Tanto decirme Salvador Illa que fracasaré y acabo de liquidar (sin querer) la agrupación local ripollesa del PSC», ironizaba la alcaldesa de Ripoll en X este martes.

En otros mensajes previos, Orriols aseguraba que los socialistas han hecho el «ridículo» con los ceses, dudaba de que fueran a ser capaces de articular una lista electoral para 2027 y señalaba que “hacer caer a dos regidores del mundo local por una simple abstención deja claras muchas cosas». «Percibo tu miedo desde Ripoll, Salvador Illa», concluía la líder de AC.

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