La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, en una imagen de archivo
Cataluña
El PSC lanza un balón de oxígeno a Sílvia Orriols y salva 'in extremis' los presupuestos de Ripoll (Gerona)
La federación socialista de las comarcas gerundenses cita a los concejales de Ripoll «para exigir explicaciones»
La alcaldesa de Ripoll (Gerona) y líder de Aliança Catalana (AC), Sílvia Orriols, logró aprobar los presupuestos municipales de 2026 a última hora de este jueves, gracias a la abstención de los regidores del PSC. Con ello, sumado a su propio voto de calidad, Orriols ha podido desbloquear el empate a siete entre los partidarios de los presupuestos –AC y el grupo local Som-hi Ripoll– y detractores –Junts, ERC y la CUP–.
Es la primera vez que el gobierno de Aliança Catalana –que tiene seis concejales y la alcaldía– logra aprobar las cuentas mediante una votación: el año pasado tuvo que recurrir al mecanismo de la cuestión de confianza. «El PSC se abstiene para evitar el escenario de la cuestión de confianza y volver a poner Ripoll en el foco, aunque motivos para votar en contra nos sobran», justificó el portavoz socialista en Ripoll, Enric Pérez.
Pérez considera que debían evitar que, ante un eventual fracaso de las cuentas, Orriols las quisiera aprobar mediante una cuestión de confianza. El motivo es que, aunque con los números en la mano Orriols perdería la cuestión de confianza, existe el riesgo de que el PSC, Junts, ERC y la CUP no se pusiesen de acuerdo en el plazo de un mes para conformar un equipo de gobierno alternativo, como ya ocurrió el año pasado.
El PSC llama al orden a sus regidores
Según la dirección del PSC de Gerona, esta decisión no tuvo su aval ni se puso en su conocimiento, y han mostrado su desacuerdo absoluto: «Por este motivo, la ejecutiva del partido en las comarcas gerundenses ha citado de forma inmediata a los concejales del grupo municipal de Ripoll para exigir explicaciones y actuar en consecuencia».
En un comunicado enviado este viernes, añaden que su proyecto político se fundamenta en la defensa de la democracia, los derechos sociales y la convivencia, y que es «absolutamente incompatible con cualquier planteamiento que promueva la exclusión, el retroceso de derechos o la normalización de discursos de odio».
«Nuestra línea política se sitúa en las antípodas de este tipo de posicionamientos y no admite ambigüedades», han zanjado.