Pantalla en la sala de prensa que muestra a Jordi Pujol Ferrusola declarando este lunes

Pantalla en la sala de prensa que muestra a Jordi Pujol Ferrusola declarando este lunesCarlos Luján / Europa Press

Caso Pujol

El hijo mayor de Jordi Pujol pide suspender hasta mañana su declaración en el juicio por estar cansado

El tribunal ha aceptado la petición después de tres horas de interrogatorio

La sede de la Audiencia Nacional, en San Fernando de Henares (Madrid), ha vivido este lunes una jornada crucial para el juicio a Jordi Pujol y su familia. Una jornada que ha arrancado con un examen médico y un interrogatorio a puerta cerrada al expresidente de la Generalitat de Cataluña, tras lo cual se le ha exonerado del juicio –y de toda posible condena– al considerar que no está en condiciones de afrontar el proceso, y que ha continuado con la declaración de Jordi Pujol Ferrusola.

El primogénito de Jordi Pujol y Marta Ferrusola ha sido interrogado durante más de tres horas, hasta que –visiblemente cansado– ha pedido suspender su declaración hasta mañana martes. El tribunal, presidido por el magistrado Ricardo de Prada, ha aceptado la petición, a lo que Pujol Ferrusola, según recoge EFE, ha respondido ironizando: «Mejor lo dejamos [porque si no, el fiscal] me va a pegar una paliza».

El fiscal en cuestión, Fernando Bermejo, ha llevado a cabo un exhaustivo interrogatorio al acusado, para quien pide 29 años de cárcel, y le ha ido preguntado de forma minuciosa sobre su gestión de la fortuna familiar oculta en Andorra y sobre todas las comisiones que cobró por parte de empresarios. La Fiscalía sostiene que estas comisiones eran ilegales y sirvieron para que los Pujol amasaran presuntamente su fortuna oculta, camuflándolas como trabajos de intermediación.

Pujol Ferrusola, con la ayuda de varias carpetas con documentación que iba consultando de forma frecuente, ha justificado su labor de mediación alegando que eran servicios reales que prestaba a empresarios suministrándoles «información privilegiada» de oportunidades de negocio que obtenía por sus contactos.

«Muy cansado»

En la parte final del interrogatorio, hacia las 14,30h, el fiscal le ha preguntado por el proceso de separación de la también procesada Mercè Gironès, ante lo que el primogénito ha empezado a dar síntomas claros de agotamiento. Cuando el fiscal ha anunciado que iba a empezar un bloque de preguntas referidas a las cuentas bancarias, el abogado de Jordi Pujol Ferrusola, Cristóbal Martell, ha advertido que veía a su cliente «muy cansado» y ha pedido al tribunal que valorara su estado.

De Prada, se ha dirigido entonces al primogénito y le ha indicado que la sala no lo quería someter a ninguna situación que pudiese perjudicar su derecho de defensa, por lo que si creía que no estaba en condiciones de seguir el interrogatorio tras más de tres horas lo iban a entender «perfectamente».

El fiscal Bermejo ha apuntado entonces que el bloque de preguntas que iba a introducir, relativo a las cuentas bancarias, era muy amplio. «Mejor lo dejamos», ha pedido Jordi Pujol Ferrusola, que no ha podido evitar sonreír y, mirando al fiscal, ha dicho irónicamente: «(Si no), me va a pegar una paliza».

Pantallas en la sala de prensa de la Audiencia Nacional, este lunes

Pantallas en la sala de prensa de la Audiencia Nacional, este lunesEuropa Press

En el tramo final de su interrogatorio, el primogénito de los Pujol ha desvinculado la reestructuración de participaciones de sociedades con su esposa Mercè Gironès cuando se inició la investigación judicial, y lo ha atribuido en exclusiva a su divorcio, en el que respetaron su pacto de dividirlo todo al 50 %. De hecho, ha explicado que cuando se inició la investigación judicial, él tenía un patrimonio de unos 18 millones de euros, que creyó que le serviría para afrontar el proceso penal.

En concreto, ha detallado, leyendo la documentación de una de sus carpetas, que cuando se le empezó a investigar disponía de la mitad de un piso en la calle Muntaner de Barcelona valorada en 900.000 euros, una casa en Bolvir (Gerona) de 2,7 millones, un saldo en dos sociedades por valor de 5 millones de euros, 6 millones de dólares pendientes de cobrar, una oficina y un parking valorados en un millón de euros, una nave industrial de 300.000 euros y una flota de vehículos de 2,6 millones.

Sin embargo, ha explicado que todo este patrimonio no le sirvió para pagar la fianza de 3 millones de euros que le impusieron cuando por orden judicial ingresó en la prisión de Soto del Real por esta causa el 25 de abril de 2017, porque el juez le embargó todos sus bienes embargados.

De esta forma, Jordi Pujol hijo tuvo que estar entre rejas hasta el 27 de diciembre de 2017, cuando la justicia rebajó la fianza a 500.000 euros y, entonces sí, la pudo abonar.

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