La presidenta de Aliança Catalana, Silvia Orriols, este miércoles en el ParlamentEuropa Press

Gerona

El PSC recurre a dos exsindicalistas de UGT para sustituir a los regidores que cesó en Ripoll (Gerona)

Los socialistas han tardado dos semanas en encontrar sustitutos, después de que toda la lista que se presentó a las elecciones municipales renunciase a asumir el cargo

El PSC ha tardado dos semanas en encontrar sustitutos para los dos regidores de Ripoll (Gerona) cesados después de abstenerse en la votación que permitió a la alcaldesa y líder de Aliança Catalana (AC), Sílvia Orriols, aprobar sus presupuestos. Ambos concejales fueron obligados a apartarse de malas maneras, entre reproches, y ninguno de los miembros de la lista electoral con la que los socialistas se presentaron a las elecciones municipales aceptó sustituirles.

Ante esta rebeldía, la federación del PSC en Gerona disolvió la agrupación local en Ripoll y creó una gestora para pilotar la situación. Finalmente, los dos nuevos regidores serán Paco Morillo y Jorge Iglesias, dos exsindicalistas de UGT: el primero ejerció como representante sindical en el comité de su empresa, Fibran Group, durante más de 20 años, y el segundo fue durante 18 años secretario de organización de la Unión Territorial del sindicato en Gerona.

Desde el PSC han destacado que los dos nuevos regidores «asumen una tarea difícil, y por eso estamos convencidos de que harán un trabajo excepcional». Los socialistas también aseguran que sus dos nuevos regidores son personas «conocidas y queridas» en la comarca, y que «han trabajado siempre a favor de la diversidad, la inclusión y en pro de valores humanos y progresistas».

La respuesta de Orriols

Por su parte, Orriols –que llegó a ironizar con este asunto en el Parlament, agradeciendo a Salvador Illa que desarticulase a su oposición– ha aprovechado el anuncio para denunciar «que los grandes sindicatos no son sino extensiones de los grandes partidos». Orriols también ha loado la «responsabilidad política e institucional» de los dos ya exregidores, Enric Pérez y Anna Belén Avilés, a quienes ha tildado de ser «sacrificados».

Pérez y Avilés facilitaron la aprobación de las cuentas de Orriols con el objetivo de «evitar un nuevo circo político y mediático» en la ciudad, como el que ya se vivió el año anterior y que acabó fortaleciendo la posición de la alcaldesa. Su abstención permitió que Orriols superase la votación, en la que AC y Som-hi Ripoll votaron a favor, mientras que Junts, ERC y la CUP lo hicieron en contra.