Un agente de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivoEuropa Press

Educación

Cuatro institutos catalanes piden retirarse del plan de Illa para enviarles Mossos de paisano

Se trata del 28% de los centros en los que se preveía desplegar el polémico proyecto piloto

Cuatro de los 14 centros en los que la Generalitat de Cataluña tenía previsto desplegar el polémico proyecto piloto consistente en desplegar agentes de los Mossos d’Esquadra de paisano para reducir la conflictividad se han retirado del plan. Se trata, según fuentes del sindicato mayoritario USTEC recogidas por TV3, del Instituto Margarida Xirgu de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) y de tres centros de Vic (Barcelona): los institutos Comtat d’Osona, Jaume Callís y La Plana.

Desde la Generalitat aseguran que todavía no han recibido una «petición formal» para darse de baja del plan, y defienden un proyecto que ha sido criticado por estigmatizar a los centros en los que se despliega. Desde el departamento de Educación niegan que se haya escogido a los centros siguiendo un criterio de conflictividad –dicen que han buscado la «representatividad»–, pero así es como lo han recibido muchos docentes y familias.

En declaraciones a la SER, una profesora del instituto Comtat d’Osona ha explicado que los alumnos «tenían bastante miedo» de recibir a un mosso, aunque fuera sin uniforme ni armas. Otra docente, en este caso del centro de L’Hospitalet, señalaba a Catalunya Ràdio que su centro no necesita medidas adicionales para garantizar la seguridad.

Este jueves, en una rueda de prensa, la consejera de Educación de la Generalitat, Esther Niubó, trasladó un mensaje algo confuso en este sentido, insistiendo varias veces en que «en Cataluña no hay un problema de convivencia y seguridad», pero reconociendo que hay una serie de «complejidades» en la sociedad que implican «problemáticas» –evitó concretar cuáles– en los centros educativos.

Illa sale a defenderlo

En el pleno del Parlament celebrado esta semana, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, defendió la prueba piloto, insistiendo en que no se iba a obligar a ningún centro a participar. «Es una prueba de concepto bajo el principio de voluntariedad», dijo este miércoles, señalando que en función de los resultados –están previstas dos evaluaciones, la última en enero de 2027– se valorará si se extiende o no.

Desde el gobierno catalán también insisten en que el origen del plan está en peticiones de la propia comunidad educativa. «Si algún centro educativo dice que no necesita esta prueba piloto no la tendrá. Mire qué fácil. Todo centro educativo que tenga esta prueba piloto será porque la pide. El que no la necesite, no la tendrá», insistió Illa.