El diputado del PP en el Parlament, Pau Ferran, en una imagen de archivo
Cataluña
El PP expone la hipocresía del PSC: «Silbar el himno de Egipto les parece intolerable, pero el de España no»
Pau Ferran acusa a los socialistas de emplear una «doble vara de medir escandalosa»
El diputado del PP en el Parlament, Pau Ferran, ha afeado la «hipocresía pura y dura» del PSC en materia de convivencia y valores del deporte. En concreto, durante la sesión plenaria que concluye este jueves, Ferran ha acusado a los socialistas catalanes de usar una «doble vara de medir escandalosa» a la hora de condenar ciertos comportamientos.
Lo ha dicho tras saber que los socialistas han rechazado una enmienda propuesta por los populares para condenar los silbidos al himno de España, miembros del gobierno o representantes oficiales de España. «¿Por qué silbar el himno de otro país, como puede ser el de Egipto, les parece intolerable, pero silbar el himno de España les parece perfectamente aceptable y no es digno de condena?», ha ironizado Ferran.
El diputado popular ha defendido el respeto, el juego limpio y la convivencia en el deporte, y también ha criticado «las condenas selectivas» de los socialistas, que obvian posicionarse ante cánticos como «español el que no bote» o «árbitro español». En estos casos, «ni condenas, ni declaraciones solemnes hablando de discursos de odio, solo silencio», les ha reprochado.
Violencia política
Ferran ha aprovechado su intervención para afear la falta de respuesta del PSC ante la violencia política en Cataluña, con «un silencio cómplice que les desacredita, cuando no les hace directamente cómplices». Se refería el diputado a las agresiones, intimidaciones y actos violentos protagonizados por grupos de extrema izquierda contra Vox y Aliança Catalana. «Su silencio no es neutral, es permisivo», ha insistido.
El diputado popular ha querido reflejar la falta de credibilidad y coherencia que presentaba la moción de los socialistas por su mirada selectiva ante los delitos de odio y conductas violentas en el deporte, «porque no se puede condenar solo cuando les conviene: o se condena siempre, venga de donde venga, o no se condena de verdad».