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Política lingüística

Andorra endurece la exigencia de conocimiento del catalán para obtener la residencia

El Consejo General de Andorra aprobó la reforma de la ley de la nacionalidad, que refuerza los requisitos lingüísticos

El Consejo General de Andorra aprobó este miércoles la reforma de la ley de la nacionalidad, que mantiene la necesidad de acreditar 20 años de residencia para obtener la nacionalidad andorrana –aunque no deberán ser consecutivos– y endurece los requisitos lingüísticos, vinculados al catalán, idioma oficial del país pirenaico.

Según el nuevo texto, los residentes de un año tendrán que acreditar un nivel A1 de catalán, mientras que los residentes de tres años deberán demostrar que tienen el nivel A2. La ministra de Justicia e Interior, Ester Molné, ha defendido que la reforma busca «proteger la identidad a través de la lengua y la cultura». La reforma también rebaja las exigencias de escolarización obligatoria, que se reduce a diez cursos, en lugar de su totalidad, y también se rebaja la gravedad de las penas que impiden obtener la nacionalidad.

La reforma salió adelante con los votos favorables de la mayoría parlamentaria –formada por Demòcrates y Ciutadans Compromesos– y de Andorra Endavant, cuyo representante, Marc Monteagudo, reivindicó la noción de «prioridad nacional» y aseguró que la reforma de la ley le parece bien, pero no suficiente. Votaron en contra el Partido Socialdemócrata (PS) y Concòrdia.

La consejera general del PS, Susanna Vela, insistió en que «la nacionalidad es un derecho, no un privilegio», y criticó que el texto consolida un modelo restrictivo y no integrador. Por su parte, Jordi Casadevall, de Concòrdia, asegura que la nueva norma «se aleja del espíritu de integración que ha caracterizado históricamente a Andorra». La ley se aprobó con 19 votos a favor y ocho en contra.