El laberinto catalánJoan López

Puigdemont y el PSOE, pendientes del TJUE por la sentencia de la amnistía: ambos quieren que el Supremo pierda

Illa también vivirá con inquietud lo que dicte el TJUE. Quizás, en el fondo de su corazón, espera que el tribunal europeo tumbe las tesis que él mismo defiende en público

El líder de Junts, Carles Puigdemont, en una imagen de archivoEuropa Press

Casi nada une ya al PSOE y a Junts. Su relación se inició furtivamente, sin luz ni taquígrafos, y nunca fue de confianza. Carles Puigdemont pidió para sus encuentros secretos y fugaces con Santos Cerdán y José Luis Rodríguez Zapatero un lugar neutral, como Suiza, y un notario que tomara nota de lo acordado.

Sin embargo, Pedro Sánchez y sus emisarios fueron como Sabina: «De sobra sabes que eres la primera, / que no miento si juro que daría por ti la vida entera, / y sin embargo, un rato cada día, / ya ves, te engañaría con cualquiera, / te cambiaria por cualquiera».,, y léase aquí a ERC o a cualquiera de los otros socios.

Pero en toda relación queda algo… o mucho. De la que han mantenido Junts y el PSOE, los socialistas han asimilado como propias ideas como la del lawfare, o los ataques constantes a instituciones fundamentales del Estado, como las fuerzas y cuerpos de seguridad o el Tribunal Supremo.

España nunca tuvo un gobierno que hiciera suyas ideas y conceptos que poco tiempo antes eran periféricos y extravagantes. Primero Junts las rescató del inframundo ultranacionalista, e hizo suyos argumentos que antes solo defendía gente como la CUP. A posteriori, tras el pacto para la investidura de Sánchez en 2023, estas ideas llegaron al centro de la política nacional y se oyeron en el Congreso, en la sala de prensa del Consejo de Ministros, en las redes sociales de los ministros y en los medios de comunicación públicos.

Cita ante el TJUE

El próximo jueves, Junts y el PSOE tiene una cita ineludible ante el TJUE. Ese día el tribunal europeo dará a conocer su sentencia relativa a las prejudiciales sobre la compatibilidad de la ley de amnistía con el derecho de la UE. El momento es vital para Puigdemont y Sánchez por motivos distintos.

El primero sabrá si por Navidad podrá volver a casa, como El Almendro, y el segundo, si podrá seguir alimentando que hay una conspiración judicial contra él y su gobierno. Pocas veces un asunto europeo tuvo tanta trascendencia en política nacional.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente catalán, Salvador IllaMatias Chiofalo / Europa Press

El presidente del Gobierno y su socio/exsocio fugado llegan al jueves con grandes esperanzas. No en vano, en la previa, el pasado mes de noviembre, el abogado general del TJUE fue favorable a la compatibilidad, y aunque el informe no es vinculante sí suele ser coincidente.

¿Qué resolverá el TJUE y por qué es tan importante para Puigdemont y para Sánchez? El tribunal abordará dos temas. El primero lo planteó el Tribunal de Cuentas y hace referencia a si a la amnistía puede aplicarse a la responsabilidad contable derivada del uso de fondos públicos, y si ello afecta a los intereses de la UE.

Si la respuesta es negativa, independentistas y socialistas podrán gritar a los cuatro vientos su mantra de que las instituciones del Estado están colonizadas por el PP y el franquismo sociológico y que pretenden derrocarlos.

La segunda cuestión que debe dilucidar el TJUE la planteó la Audiencia Nacional, y tiene que ver con si la amnistía afecta a delitos de terrorismo en el caso de los Comités de Defensa de la República (CDR), y si, en consecuencia, dicha amnistía es compatible con norma europea.

La sentencia del TJUE es vinculante para los tribunales españoles, pero, aunque no resuelve la situación procesal de Puigdemont ni le permite el regreso inmediato a España sería un triunfo para el Gobierno en su batalla contra los jueces, y también un éxito para Junts. En especial para Gonzalo Boye, el abogado de Puigdemont, condenado por pertenencia a banda armada.

Marca el camino

La importancia de lo que dictará el TJUE el próximo jueves, alrededor de las 9,30 de la mañana, reside en que marca el camino para que el Tribunal Constitucional resuelva el recurso de amparo de Puigdemont y para que el Tribunal Supremo decida como aplicar delito de malversación y la orden de detención.

El fallo del TC se prevé para otoño, y a continuación vendría el pronunciamiento del Supremo, así que lo que Puigdemont se juega el jueves no es solo poder mantener su discurso de ser víctima de un ataque judicial, sino su vuelta a España antes de las campanadas de fin de año.

La resolución del TJUE, aunque todo apunta que favorecerá las tesis que interesan a Sánchez y Puigdemont, podría, aunque les sea favorable, poner ciertas limitaciones, así que el jueves habrá que estar alerta a la letra pequeña.

Junqueras e Illa

Además, el fallo del TJUE también afecta al otro líder del procès, Oriol Junqueras, que, aunque amnistiado y en libertad, sigue inhabilitado al considerar el Tribunal Supremo que la malversación no es amnistiable. Si el TJUE dicta lo contario, Junqueras pasaría a poder ser candidato a la presidencia de la Generalitat y a enfrentarse a Salvador Illa.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de ERC, Oriol JunquerasEuropa Press

El presidente de la Generalitat formalmente aboga por que la amnistía se aplique en su plenitud, pero la realidad es que lleva dos años de gobierno con mucha comodidad al no tener que enfrentarse en la sesión de control ni a Puigdemont ni a Junqueras.

En el fondo, Illa también vivirá con inquietud lo que dicte el TJUE. Quizás, en el fondo de su corazón, espera que el tribunal europeo tumbe las tesis que Sánchez, Puigdemont y él mismo defienden en público. Si Junqueras y Puigdemont salen bien parados de esta, tardaran menos de cinco segundos en acelerar y pedir elecciones anticipadas en Cataluña.