La portavoz de Junts, Míriam Nogueras

La portavoz de Junts, Míriam NoguerasEFE

Sigue la crisis en Junts: la número dos de la lista de Puigdemont abandona el parlament

El último síntoma de la crisis de los neoconvergentes es el abandono de Ana Navarro del parlamento regional

Junts sigue dando señales de crisis. La búsqueda infructuosa de una figura de primer nivel para que asumiera la candidatura a la alcaldía de Barcelona fue un indicador claro de que nadie relevante quiere encabezar una lista condenada a la derrota.

Los problemas en Junts no terminan y se ven agravados por las últimas encuestas, tanto a nivel autonómico como municipal, que auguran una caída de los de Puigdemont hasta situarse por detrás de partidos como el PP e incluso VOX y superados ampliamente por Aliança Catalana.

El último síntoma de la crisis de los neoconvergentes es el abandono de Ana Navarro del parlamento regional. Navarro fue presentada como un fichaje estrella de Junts en las elecciones autonómicas y ocupó el número dos de la lista tras Puigdemont.

El currículum de Navarro es impresionante y sobre el papel era un gran fichaje. Con experiencia y trayectoria en Silicon Valley, Navarro, antes de desembarcar en política, estuvo en empresas como Cisco, VeriSign, etc. Su candidatura se vendió como el ejemplo de emprendeduría catalana.

Su aterrizaje en política no fue fácil. No es la primera vez ni la última que grandes ejecutivos y empresarios tienen dificultades para adaptarse al mundo político. Marcos de Quinto o Manuel Pizarro vivieron en primera persona la complejidad de pasar de un mundo empresarial donde los resultados y el análisis mandan al mundo político donde las reglas son otras.

Desde el inicio de la campaña se hizo patente que Navarro, como es lógico, tras años de carrera brillante en EE.UU. estaba desconectada de la realidad social y económica de Cataluña y algunos de sus videos encendieron las alarmas en el equipo de campaña de Puigdemont porque respiraban un aire clasista a ojos del gran público.

Desde el principio de la legislatura, el papel de Navarro, a pesar de que Puigdemont no tomó posesión de su escaño al estar huido de la justicia, no fue el que se presuponía a un número dos de la candidatura y su visibilidad en el parlamento regional ha ido de poco a nada hasta que ahora, dos años más tarde, abandona el escaño.

La salida de Navarro, junto con la que hace un año protagonizó Jaume Giró, resta músculo a Junts en el ámbito económico-empresarial y eso es especialmente preocupante para un partido que, como Junts, y antes CiU, ha tenido en el mundo económico un fuerte arraigo.

La renuncia de Navarro no es un hecho aislado; su escaño le correspondía ocuparlo a la ex consejera autonómica Lourdes Ciuró, que ha renunciado a la toma de posesión y la lista ha corrido a la siguiente de la candidatura por Barcelona, la concejal de Sitges, Mònica Gallardo.

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