Trabajadores en la construcción de un edificioGetty Images / iStock

Economía

Los costes de las obras de inmuebles en Cataluña se encarecen un 35,9% en cuatro años

Los márgenes se han reducido porque los incrementos de coste no se han trasladado en su totalidad al mercado

La elevada inflación también hace mella en el mercado inmobiliario. Esta es una de las principales conclusiones se que extrae del último informe de la asociación de promotores de Cataluña (APCE), que indica que los costes de estructura y obra gruesa entre 2021 y 2025 se han encarecido un 35,9%.

Los tubos de cobre, con un incremento del 58,8% y el hormigón con un aumento del 51,9% son los dos materiales que más impactan en el coste de construcción de viviendas. En lo que va de siglo el incremento del coste de la construcción de una vivienda plurifamiliar ha sido del 231%, de edificio de oficinas del 195% y de una nave industrial del 185%.

La asociación señala que el paro en el sector de la construcción se ha reducido 2,4 puntos hasta llegar al 4,7%, cerca del paro técnico, y que en el último año los ocupados en el sector de la construcción en Cataluña han llegado hasta las 277.700 personas.

Asimismo, desde APCE se destaca que entre 2005 y 2025 los costes de la construcción han subido en su conjunto un 72,9%, mientras el precio de venta de la vivienda lo ha hecho en un 47,5%. Dicho de otra manera, los márgenes se han reducido, dado que los incrementos de coste no se han trasladado en su totalidad al mercado.

Construcción de viviendas

Esta fuerza laboral no ha servido para impulsar la construcción de viviendas en Cataluña dado que las obras iniciadas en 2025 han sido un 0,1% inferiores a 2024 pasando de 15.604 a 15.589. Lo que sí se incrementó, en un 12%, es el número de hipotecas firmadas, pasando de 73.480 a 87.076.

El tipo de interés ha experimentado una evolución favorable a los compradores pasando del 3,66% en 2024 al 2,84% en 2025. Esta bajada de tipos debería favorecer el acceso a la vivienda, pero la debilidad de la oferta ante una gran demanda frena el acceso de miles de familias al mercado inmobiliario y dificulta la emancipación de los jóvenes.

En algunas ciudades importantes de Cataluña, como Balaguer, la segunda ciudad de la provincia de Lérida, o Mora d’Ebre (Tarragona), capital de comarca, en 2025 no se ha iniciado obra alguna. En algunas otras capitales de peso demográfico como Mollerusa o Falset las obras para vivienda iniciadas a lo largo de 2025 han sido solo una, y en Ripoll, Montblanc o Sant Feliu de Llobregat -capital del Baix Llobregat, una de las comarcas más pobladas de Cataluña, colindante a Barcelona- solo se han iniciado dos obras residenciales.

La falta de vivienda nueva traslada la presión al mercado de ocasión, con precios que están subiendo con fuerza y al ámbito de la rehabilitación.

Las dos primeras ciudades de Cataluña por población, Barcelona y L’Hospitalet respectivamente, a lo largo de 2025 han reducido de forma considerable el número de viviendas terminadas pasando de 1884 a 1434 en Barcelona, lo que supone una caída del 23,9% y de 399 a 320 en la vecina L’Hospitalet, una caída del 19,8%. El número de viviendas que sale al mercado es insuficiente para la demanda y eso es uno de los factores clave en el encarecimiento de los precios.

Otras ciudades, cercanas a la capital catalana, muestran mayor dinamismo en la construcción. Así, por ejemplo, Badalona ha subido un 1,3% en vivienda finalizada pasando de 859 a 870. Cornella de Llobregat de 138 a 197, lo que significa un incremento del 42,8%. Destacan Montcada i Reixac, que ha pasado de estar paralizada con solo seis inmuebles entregados en 2024 a 276 pisos finalizados en 2025 y Esplugues de Llobregat que ha finalizado 525 pisos frente a los 144 del año anterior.