Detalle de 'La herida de Jaime I en la conquista de Valencia', por Salvador Martínez (1868)

Detalle de 'La herida de Jaime I en la conquista de Valencia', por Salvador Martínez (1868)

HIstoria

Jaime I, icono para el nacionalismo, sobre la Reconquista: «Lo hicimos por Dios y para salvar España»

El separatismo catalán recupera la figura del monarca en el 750º aniversario de su muerte

El rey Jaime I el Conquistador murió en julio de 1276, hace 750 años, y por eso estos días vuelve a llenar titulares. Hace unas semanas, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, reivindicaba el legado del legendario monarca, asegurando que fue «un rey que entendió que la fuerza de un país no se mide por la capacidad de imponerse, sino por la capacidad de construir consensos amplios y duraderos».

Esta semana, la Universidad Catalana de Verano –la UCE, el cónclave de corte académico y nacionalista que se celebra cada verano en la localidad francesa de Prades– arrancó con una conferencia del medievalista valenciano Antoni Furió, que aprovechó la efeméride para reivindicar una idea de «Países Catalanes» que no caiga en una «identidad cerrada» y que se aleje de la «nostalgia» o de la mera «prolongación» de los mapas medievales.

Las lecturas interesadas de unos y otros, en cualquier caso, se superponen sobre la figura de un personaje histórico clave para la historia de España, que se convirtió en modelo de rey medieval, por su coraje en la batalla –conquistó Mallorca y Valencia a los musulmanes en el siglo XIII–, su profunda religiosidad y su actividad como legislador.

Así, Jaime I sería conocido como rey de Aragón, de Valencia y de Mallorca, además de conde de Barcelona y de Urgell, y señor de Montpellier y de otros feudos occitanos. Él mismo se ocupó de dictar el texto que se considera la primera crónica medieval de la Corona de Aragón, el Llibre dels feits, o «libro de los hechos», publicado tras su muerte.

En ayuda de Murcia

En él se encuentra una frase que a menudo descuadra a los contemporáneos, y más aún tras los muchos intentos del nacionalismo secesionista catalán de apropiarse de su figura. En concreto, aparece en el párrafo 392 de esta crónica. El escenario son las Cortes de Zaragoza, que Jaime I había convocado para defender ante el resto de nobles el envío de tropas para ayudar a Alfonso X el Sabio en la conquista de Murcia.

Dado que Murcia acabó perteneciendo a Castilla, la nobleza aragonesa recriminó al monarca haberles prestado esta ayuda al reino castellano a cambio de nada. A lo que Jaime I respondió con la famosa frase: «Nos feim la primera cosa per Déu, la segona per salvar Espanya, la terça que nós e vós haiam tan bon preu e tan gran nom que per nós e vós és salvada Espanya».

Representa la batalla en la que el Rey de Aragón (vestido con el Señal Real de Aragón), Jaime I, conquista El Puig a las tropas musulmanas con la intercesión de San Jorge

El rey Jaime I conquista El Puig a las tropas musulmanas, con la intercesión de San Jorge

Traducido, significa: «Nosotros lo hicimos, en primer lugar, por Dios; en segundo, por salvar España, y en tercero, para que Nos y vosotros tengamos tan buen premio y tan gran nombre, de que por Nos y por vosotros sea salvada España». O, dicho de otra manera, que la recompensa está intrínseca en la propia conquista de Murcia a los musulmanes, por la defensa de la fe y de los reinos cristianos de la península, así como la reputación y el honor de la Corona de Aragón.

Con todo, frente a la tentación presentista de sobredimensionar estas palabras y aplicarles una lectura interesada por el otro lado, es necesario entender que el concepto de España como Estado es ajeno a la mentalidad medieval en aquel momento, y que en el siglo XIII el término se usaba para referirse al conjunto de reinos cristianos de la Península Ibérica, o incluso al territorio peninsular, a secas.

De hecho, en el mismo texto Jaime I llega a afirmar de Cataluña que es «el mejor reino de España», lo que demuestra que no entendía ambos conceptos como excluyentes.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas