El líder de Junts, Carles Puigdemont, en una imagen de archivo
Política
Puigdemont aprovecha los malos resultados de España en las PISA para reclamar la independencia de Cataluña
Turull asegura que lo ocurrido en Cataluña ha supuesto una «vergüenza»
El líder de Junts, Carles Puigdemont, ha aprovechado el análisis de los malos resultados obtenidos por los alumnos españoles en la edición 2025 del informe PISA para reclamar la independencia de Cataluña. En un mensaje en X, el expresidente de la Generalitat y prófugo de la justicia ha tildado los datos de «alarmantes»: España ha obtenido su peor resultado educativo de toda la serie histórica tanto en ciencias como en lectura o matemáticas.
«Es la prueba de la irresponsabilidad de quienes nos quieren normalizados y resignados en la dependencia española y en un sistema que no busca formar ciudadanos críticos, sino cuanto más adictos al consumo y las redes sociales, mejor», ha señalado Puigdemont, añadiendo que, frente a ello, «la independencia es una necesidad, también para los catalanes que están en contra».
Puigdemont ha criticado «la dejadez española, el robo crónico de nuestros recursos y la falta de soberanía para decidir», y ha recetado «cultura, educación y lengua» como cimiento para revertir la situación educativa en Cataluña. «De esto va el proceso de independencia. Y de eso irá», ha concluido.
En Cataluña
En Cataluña los resultados de las pruebas PISA han sido superiores a la media estatal, pero no son válidos ni se puede hacer la comparación, debido a que los centros escogidos por la OCDE para realizar estos exámenes excluyeron a los alumnos que presentaban dificultades de aprendizaje o de comportamiento: aunque el límite marcado por la organización es del 5%, en Cataluña se intentó excluir al 23,2% de los alumnos.
La Generalitat ha asumido la responsabilidad del fiasco, y aseguran que están investigando lo ocurrido. Dicen que las instrucciones que se dieron a los centros estaban «incompletas», porque no incluían ese porcentaje máximo del 5%, y reconocen que el Ministerio de Educación les avisó hasta en siete ocasiones de que se estaban excediendo, pero que estos avisos fueron ignorados sistemáticamente por parte del Consejo Superior de Evaluación (CSE), el ya desaparecido organismo responsable.
El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha dicho en una entrevista en Catalunya Ràdio que este episodio ha hecho pasar a Cataluña «vergüenza como país», y ha acusado al Govern de intentar esconder la información. Ha añadido que la consejera de Educación, Esther Niubó, debería haber dimitido, y que si no lo hacía por iniciativa propia, el presidente, Salvador Illa, la debería haber cesado: «Aquí lo que hay es un problema de incompetencia».