Un trabajador municipal de Barcelona podando un árbolAjuntament de Barcelona

Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona exige el B1 de catalán para trabajar como auxiliar de jardinería

Convivencia Cívica Catalana ha lograda que otros consistorios den marcha atrás a esta exigencia

El Ayuntamiento de Barcelona ha abierto la convocatoria de 36 plazas de auxiliar de jardinería para trabajar en el mantenimiento de los parques y espacios verdes, así como la poda de árboles en la ciudad. Los interesados pueden participar hasta el 26 de mayo, y la previsión es que el proceso termine en el primer trimestre de 2026, según un comunicado del consistorio.

El gobierno municipal también añade que está previsto constituir una bolsa de trabajo para cubrir sustituciones y otras necesidades que estará formada por los aspirantes «que superen todas las pruebas pero no obtengan plaza». Además, tres de las 36 plazas estarán reservadas para personas con discapacidad.

En las bases de la convocatoria, no obstante, se destaca que los aspirantes necesitarán cumplir con dos requisitos: un nivel de estudios equivalente al de la ESO o superior y un nivel de catalán B1, como mínimo. Se trata de una exigencia lingüística que no es raro encontrar en convocatorias públicas, pero que ha sido puesta en cuestión a nivel legal en varias ocasiones.

Logros de Convivencia Cívica

La última fue la semana pasada, cuando la entidad constitucionalista Convivencia Cívica Catalana (CCC) logró que el Ayuntamiento de La Roca del Vallès, también en la provincia de Barcelona, eliminase la exigencia de acreditar un B1 para acceder a puestos de trabajo técnicos, en la brigada municipal.

La entidad consideraba que se exigía un nivel de catalán «excesivo» y que esto suponía «una barrera» que «lesionaba» el principio de igualdad. Al recibir la demanda del Juzgado de lo Contencioso de Barcelona, el consistorio estimó extraprocesalmente la petición de CCC y eliminó la exigencia de B1 de catalán.

Lo mismo ocurrió en diciembre con el Ayuntamiento de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), que rebajó la exigencia del B1 a un A2 de catalán para los opositores a cubrir cuatro plazas de operario de limpieza. La decisión vino motivada, de nuevo, por una demanda de CCC.