Manifestantes independentistas caminan por la plaza Francesc Macià, a pocos metros de la ubicación del nuevo localWikimedia

Barcelona

Un restaurante de Barcelona enoja al separatismo al recuperar el nombre de Calvo Sotelo

Toni Soler llama «neo-franquistas» a los impulsores de un nuevo negocio ubicado en la plaza de Francesc Macià

El lujoso local de la plaza de Francesc Macià de Barcelona donde ha estado durante los últimos tres años la tienda principal de la cadena de fruterías Camarasa cambiará de manos después de que la empresa entrase en concurso de acreedores hace unos meses. Según adelantó Crónica Global, el nuevo comercio que ocupará el espacio será un restaurante que llevará el nombre de «Sotelo».

La elección del nombre no deja de ser una provocación de cara al nacionalismo, ya que supone recuperar el nombre de José Calvo Sotelo, que la plaza llevó entre 1939 y 1979, durante la dictadura de Francisco Franco. El gallego Calvo Sotelo fue ministro durante el régimen de Primo de Rivera, y más tarde destacó como líder de Renovación Española, hasta que en 1936 fue asesinado por milicianos socialistas, lo que llevó a que Franco le considerase una suerte de «protomártir».

La politización de esta plaza de Barcelona –que hoy ejerce de corazón de una de las zonas más exclusivas y prohibitivas de la ciudad– se viene dando desde el principio: se diseñó a principios de la década de los años 30 y se bautizó por primera vez en 1932, con el nombre de Niceto Alcalá Zamora. En 1936 se le cambió el nombre por el de Hermanos Badía, en honor a dos miembros de la organización independentista Estat Català asesinados por la FAI.

Lo de llamar a un local «Sotelo», no obstante, tiene visos de estrategia de márketing para llamar la atención, y de momento lo han conseguido. Uno de los popes del nacionalismo, el productor Toni Soler, ya ha reaccionado a la noticia: en un post de Instagram ha asegurado que «los neo-franquistas van muy subiditos».

El lugar de la rotonda en el que se ubicará el nuevo SoteloWikimedia

Según recoge La Vanguardia, la operación de traspaso del local se firmó el 5 de agosto: los nuevos dueños son Álex Fernández, dueño de la marca de criptomonedas BitBase, y el empresario Tito Bosch. El cambio de imagen y de oferta se hará efectivo en un par de semanas. El citado medio apunta que los actuales empleados del local mantendrán su empleo.