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La Mercè, la fiesta mayor de Barcelona, en 10 carteles: de la Virgen y Jesús al «higo del alcalde»

Durante el presente mandato, los carteles de la Mercè no han entusiasmado al público, pero la imagen de esta fiesta, que tiene más de 150 años de legado, ha sido siempre un elemento fundamental de la misma. En esta galería repasamos algunos de los carteles más icónicos de la Mercè.

César Alcalá

24 sep. 2025 - 04:30

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Un repaso a la historia

Detalle de uno de los carteles de la Mercè de principios de siglo: a lo largo de su historia, la fiesta mayor ha sido testigo de la evolución de los gustos artísticos de la sociedad barcelonesa.

1871, la primera Mercè

Aunque la fiesta de la Merced quedó establecida en 1868, la inestabilidad política que vivía España provocó que no pudiera celebrarse hasta el año 1871. Aquel año las inaguró el rey, Amadeo I, y estuvieron organizadas por Francisco de Paula Rius i Taulet, regidor y responsable de fiestas cívicas, y Pablo Milá i Fontanals. Por primera vez en Barcelona se llevó a cabo un pasacalles con gigantes, cabezudos y comparsas.

1902: el año de Francesc Cambó

Aquel año las fiestas tuvieron un cambio radical, debido al hecho que el político Francesc Cambó decidió organizarlas. En vez de ser las fiestas de Barcelona, las amplió a toda Cataluña, como acicate de cara a las elecciones. «Yo quería –escribió que no fueran las fiestas de Barcelona, sino que fueran las fiestas de toda Cataluña. Para conseguirlo, tuve la idea de reunir en el Cap i Casal [así se nombra Barcelona] todas las figuras tradicionales que en nuestras viejas ciudades y villas se exhibieran en fiestas cívicas y religiosas: gigantes, enanos, demonios, dragones, patums, águilas y animales de todos tipos, uno sacando humo, el otro fuego y llamas y sonidos estridentes».

1907, estética modernista

Ese año hubo concurso internacional de globos libres; grandes concursos internacionales de esgrima; concurso hípico internacional; concurso internacional de automóviles; carreras a pie, en un circuito de 10 kilómetros; concurso de sardanas y coblas; regatas de canoas; regatas a la vela y remo; cabalgata y festivales por los Coros de Clavé; fiesta del Clavel en los jardines de Bellas Artes; castillos de fuegos artificiales; concurso de cinematógrafos al aire libre; fiesta gimnástica con más de 1.000 alumnos; grandes conciertos; representaciones de ópera; y conferencias de arte.

1953, se retoma el pregón

Aquel año se retomó el pregón de las fiestas de la Merced. En aquella ocasión el encargado fue el cronista de Barcelona Joaquín María de Nadal Ferrer (1884-1972). Como publicó el periódico La Vanguardia, el 25 de septiembre tuvo lugar «una exhibición especial de folklore catalán». En el Orfeó Gracienc se presentó la adaptación al catalán del 'Romeo y Julieta' de Shakespeare.

1992, el año olímpico

Las de ese años se puede decir que fueron las más espectaculares de la historia. Terminados los Juegos Olímpicos de 1992, el Ayuntamiento de Barcelona invitó al presidente del Comité Olímpico Internacional, José Antonio Samaranch Torelló, para que pronunciara el pregón.

1999, un cartel polémico

Las fiestas de la Merced de 1999 estuvieron marcadas por el escándalo del cartel diseñado por Nazario. El arzobispo Ricard Maria Carles, durante la homilía pontifical, se lamentó de la ausencia de simbología cristiana en el cartel de la fiesta mayor, al tener una clara inspiración arábiga en los caracteres de las letras y hasta en una media luna. Las palabras del arzobispo no gustaron a los políticos. El alcalde Clos declaró que «el cartel de este año me gusta de una forma especial, tanto desde el punto de vista estético como por su mensaje que es extremada mente positivo, de apertura, cordialidad, integración y convivencia». También le gustó a Joaquim Molins de CiU, a Emilio Álvarez del PP, a Jordi Portabella de ERC-EV, y a Eugeni Forradellas de IC-V.

2010, el cartel 'borrado'

En 2010, le pidieron el cartel a Claret Serrahima. La idea original de Serrahima era crear un pastel. Si la verbena de San Juan tiene la coca como símbolo y postre, la Mercè también debía tener el suyo. Así que escogió el higo como representación de ese postre. El problema es que el higo en catalán se llama «figa» y de esta manera se nombra el órgano genital femenino. Este hecho preocupó al alcalde Hereu, porque temía que los colectivos feministas reaccionaran en contra y protestaran.

Los asesores de Hereu también entraron en pánico, porque con esa palabra se podían construir varias frases. «Entendían que se podía decir que el alcalde es un figaflor», expresión que quiere decir persona sin firmeza. «También temían que se dijese que Barcelona hacía figa», que se suele decir cuando algo se tambalea o deja de funcionar. Serrahima trabajó en otro cartel que, al final, fue el oficial de las Fiestas de la Merced de 2010.

2013, el gigante Superman

El fotógrafo Joan Foncuberta fue el encargado del cartel de esta edición, que presentaba al gigante Jaime I sobrevolando la ciudad, como extraído de una viñeta de un tebeo de DC Comics.

2020, el año del covid

La pandemia del Covid-19 moderó aquellas fiestas. Hubo pregón a cargo del payaso Jaume Mateu Bullich, «Tortell Poltrona». Un ilustrativo cartel de una Merced con mascarilla ya hacia presagiar que se trataría de una edición especial. Pese a las restricciones para contener la Covid 19, la capital catalana se las ingenió para no renunciar a su celebración con actos de pequeño formato e inscripción previa. No hubo correfoc, ni castellers, ni gigantes, ni conciertos. El piromusical se realizó desde diferentes sitios para evitar aglomeraciones. La Mercè de la pandemia dejó una imagen de unos festejos más discretos y silenciosos, con calles y plazas sin aglomeraciones.

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