El entrenador del FC Barcelona, Hansi Flick, en una imagen de archivoAFP7 vía Europa Press

Comer

El refugio culinario de Hansi Flick en la zona alta de Barcelona: producto de calidad a precios asequibles

Fleming Ultramarinos se consolida como el refugio culinario del técnico alemán, donde la cocina de calidad no requiere grandes desembolsos

El entrenador del FC Barcelona ha encontrado su refugio gastronómico particular, alejado de los establecimientos más mediáticos y las propuestas de lujo tradicionales de la ciudad condal. Según recoge Metrópoli Abierta, Hansi Flick ha desarrollado una preferencia clara por Fleming Ultramarinos, un establecimiento ubicado en el barrio de Sant Gervasi que está revolucionando el panorama de la restauración accesible sin comprometer la calidad culinaria.

Un oasis culinario en territorio de lujo

La zona alta barcelonesa, tradicionalmente asociada a propuestas gastronómicas que pueden superar los sesenta euros por comensal, alberga ahora una alternativa que desafía esta tendencia. Fleming Ultramarinos ha logrado posicionarse como una excepción notable en un entorno donde el precio suele ir de la mano de la exclusividad.

Fleming Ultramarinos BarcelonaIG Fleming Ultramarinos

El concepto del local rinde homenaje a las tiendas de ultramarinos de antaño, pero con una perspectiva completamente renovada. La propuesta combina la nostalgia de los productos tradicionales con técnicas culinarias contemporáneas, creando una experiencia que seduce tanto por su autenticidad como por su innovación.

Calidad sin sobreprecio

Lo que distingue a este establecimiento es su capacidad para ofrecer una experiencia gastronómica completa por aproximadamente 30 euros por persona. Esta cifra incluye una selección de entrantes, un plato principal elaborado con técnicas de autor y un postre que cierra la velada con dulzura.

La carta presenta creaciones que van desde las emblemáticas gambitas de cristal acompañadas de huevo frito, hasta la pluma ibérica preparada a la brasa, pasando por un arroz de alcachofas y gambas que ya se ha convertido en la firma distintiva del chef. Cada preparación refleja un equilibrio cuidadoso entre tradición culinaria y creatividad contemporánea.

Sant Gervasi: epicentro de una nueva cultura gastronómica

El barrio que acoge a Fleming Ultramarinos vive una transformación cultural interesante. Sant Gervasi, históricamente habitado por familias acomodadas, experimenta ahora una apertura hacia un público más diverso y cosmopolita. Esta evolución social se refleja en la clientela del restaurante, donde convergen residentes históricos del barrio, profesionales internacionales y personalidades del mundo del deporte y la cultura.

La ubicación estratégica del local aprovecha esta dinámica social cambiante. Las calles tranquilas del barrio, salpicadas de comercios tradicionales y nuevas propuestas gastronómicas, proporcionan el marco perfecto para un concepto que honra el pasado mientras abraza el presente.

Más allá del plato: una filosofía de proximidad

El ambiente del establecimiento complementa su propuesta culinaria con un diseño que privilegia la luminosidad y la calidez por encima de la ostentación. La barra central funciona como un escaparate donde mortadela trufada, anchoas cántabras y quesos selectos se exhiben con la misma naturalidad que en los ultramarinos de toda la vida.

Esta filosofía de proximidad y autenticidad parece haber conquistado al técnico alemán, que valora encontrar un espacio donde disfrutar de la gastronomía local sin caer en los excesos típicos de la restauración de lujo en la zona alta barcelonesa.

El menú se completa con una selección de postres caseros que incluye desde interpretaciones modernas del flan tradicional hasta un coulant de chocolate blanco con pistacho que ha ganado adeptos entre los comensales más exigentes con el dulce.