Xavier Castelló y Montse Carreras, junto a las marquesinas en Terrassa
Iglesia
El matrimonio católico que paga marquesinas para anunciar la capilla de Adoración Perpetua: «Aquí está Dios»
«La fe no puede vivirse escondida», aseguran los responsables de esta iniciativa en Terrassa
Un año más, el matrimonio responsable de la Capilla de Adoración Perpetua de Terrassa (Barcelona), formado por Xavier Castelló y Montse Carreras, se ha volcado en una campaña de marquesinas para difundir por toda la ciudad lo que ocurre en este lugar. «La fe no puede vivirse escondida», explican en una entrevista concedida al blog Caballero del Pilar, del portal religioso Infocatólica.
Se trata del segundo año consecutivo que instalan anuncios en la calle para invitar a los terrasenses a acercarse a rezar ante en la capilla, situada en el complejo románico de Sant Pere, en la plaza del Rector Homs. Los carteles son directos y sin rodeos. Incluyen la fotografía del Santísimo y un mensaje que reza, en catalán: «Aquí está Dios presente. Venid y adoradle».
«Nuestro objetivo no es tanto conseguir más adoradores como captar la atención, provocar una pregunta interior, despertar una inquietud», aseguran en la citada entrevista los responsables de la capilla de Adoración Perpetua, para quienes lo que ocurre allí es un acto «profundamente revolucionario», ya que supone «poner a Dios en el centro cuando el mundo lo ha desplazado».
La primera edición de la campaña, explican, tuvo una «enorme» aceptación, incluso por parte de personas alejadas de la fe que recibieron el mensaje con «respeto, curiosidad y agradecimiento», dicen. Sobre este año, no tienen expectativas: «Nuestra finalidad es ser instrumentos, ponernos disponibles para que Dios mismo derrame las gracias que Él considere oportunas».
La Capilla de Adoración Perpetua de Sant Pere de Terrassa abrió sus puertas en septiembre de 2019, y desde entonces los adoradores hacen turnos las 24 horas del día, los 365 días del año, para rezar frente al Santísimo. «Desde su apertura, la capilla ha provocado una transformación profunda y visible en la comunidad; la vida espiritual ha florecido con una fuerza inesperada», aseguran, con frutos tangibles en la asistencia de fieles a las celebraciones y las actividades pastorales.
El de Terrassa no es un caso aislado: en la diócesis de Barcelona también se ha vivido un repunte de las capillas de Adoración Perpetua, desde que en 2017 se abriese la del Real Monasterio de Santa Isabel. A día de hoy, hay al menos cinco capillas, que se suman a aquellas otras en las que se practica la Adoración diurna. Hace unos meses, cientos de jóvenes volvieron a la cita anual en el Tibidabo para adorar al Santísimo con música de Hakuna y Tuyo.