El protagonista de 'Bob in translation', Bob Pop, en una entrevista en APMAPM / YouTube

Duelo en los Comunes

Bob Pop formalizará este sábado su candidatura como alcaldable del partido de Colau en Barcelona

Se enfrentará al candidato oficialista, Gerardo Pisarello, en las primeras primarias del partido desde su creación

El polémico escritor y tertuliano Enrique Martínez, conocido como Bob Pop, ha anunciado un acto este sábado en el que presentará su candidatura para encabezar la lista de Barcelona en Comú (BComú) en las próximas elecciones municipales, previstas para mayo de 2027. Será la primera vez que la formación creada por la exalcaldesa Ada Colau tenga que elegir entre dos posibles alcaldables.

Bob Pop se enfrentará al oficialista y no menos polémico Gerardo Pisarello, que ejerce actualmente como diputado de Sumar en el Congreso, y que ya oficializó su intención de concurrir a los comicios el 20 de diciembre, en un acto en el que participaron la propia Colau y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. No ha trascendido aún si algún miembro de la cúpula del partido arropará a la personalidad televisiva este sábado.

La convocatoria, difundida a través de redes sociales, reza: «Bob Pop, alcalde de Barcelona. ¿Por qué no?». El candidato añade que el del sábado será «un acto abierto, divertido y para venir con quien quieras». La pugna Pop-Pisarello será, como decíamos, la primera vez que los militantes de BComú voten en unas primarias, ya que en 2015, 2019 y 2023 fue Colau quien encabezó las listas, sin oposición.

La mayoría de la dirección del partido apuesta por que el alcaldable sea Pisarello, que formó parte del gobierno municipal en la primera legislatura de Colau y que desde entonces es diputado en el Congreso, pero Bop Pop ha decidido presentar batalla. "Sé que no siempre es fácil salir del armario. No hablo solo del personal, sino del otro, el de atreverse a decir 'yo estoy' cuando la oficialidad presiona, cuando parece que ya hay un plan hecho sin ti”, escribía en sus redes sociales hace unos días.

E insistía: «A mí no me da miedo: estoy acostumbrado a que no nos lo pongan fácil a los que llegamos para recordar que la ciudad es de todas».