Misa de despedida de las monjas del monasterio de Pedralbes, en BarcelonaDr. Guillermo Simón-Castellví

Barcelona

El temporal frustra el emotivo regreso de las clarisas al monasterio de Pedralbes por Santa Eulalia

Las monjas, ahora en Gerona, iban a volver por unas horas al histórico cenobio barcelonés para un acto institucional, pero la alerta por viento ha obligado a cancelar la visita

El 12 de febrero de 2026, festividad de Santa Eulalia, estaba marcado en rojo en el calendario de la comunidad de clarisas que residió durante casi siete siglos en el monasterio de Pedralbes y que desde 2025 vive trasladada a Vilobí d’Onyar (Gerona).

Por primera vez desde su marcha, las religiosas tenían previsto regresar por unas horas al cenobio barcelonés para participar en un acto institucional con el alcalde, Jaume Collboni, y la corporación municipal, en el marco de la fiesta mayor de invierno de la ciudad.

Sin embargo, la activación de la alerta extrema por fuerte viento en Barcelona ha obligado a suspender el desplazamiento y ha frustrado un reencuentro de alto valor simbólico para la comunidad, según ha adelantado Betevé.

Una fiesta especial

Las últimas monjas clarisas del monasterio de Pedralbes, que se vieron obligadas a abandonar el recinto en 2025 tras más de 700 años de presencia ininterrumpida, esperaban poder pisar de nuevo este jueves el claustro y los espacios donde habían vivido en clausura desde 1327.

La fecha de Santa Eulalia se había elegido precisamente por su significado para la ciudad y por la voluntad de articular una despedida serena entre la comunidad religiosa y la Barcelona institucional.

La visita prevista tenía un carácter excepcional: las religiosas, desplazadas a su nuevo convento en Vilobí d’Onyar, debían regresar únicamente por unas horas para reencontrarse con el monasterio y mantener un encuentro formal con el alcalde, Jaume Collboni, y los concejales de la corporación municipal. El acto se enmarcaba en los actos de la fiesta de invierno de Barcelona y pretendía visualizar el reconocimiento de la ciudad a una comunidad contemplativa que ha marcado la historia espiritual y cultural del barrio de Pedralbes.

La meteorología, sin embargo, ha alterado por completo los planes. La declaración de alerta extrema por viento en la capital catalana ha llevado a descartar el desplazamiento desde Gerona y, en consecuencia, a suspender el acto que debía celebrarse en el recinto monástico. Entre los elementos cancelados figura también la tradicional degustación de mató, que este año debía proceder de un obrador de Barcelona ante la ausencia de las monjas en el convento.

Claustro del Monasterio de Santa María de PedralbesEuropa Press

El monasterio de Pedralbes, fundado en 1327, es uno de los conjuntos monásticos mejor conservados de Cataluña y ha sido, hasta fechas muy recientes, un referente de vida contemplativa femenina en la ciudad. La salida de las clarisas en 2025 ya generó protestas vecinales y muestras de apoyo a la comunidad, que se sentía vinculada al barrio y a la historia de Barcelona después de siete siglos de presencia.

En este contexto de secularización creciente y de descenso de vocaciones, la imposibilidad de un reencuentro puntual en la festividad de Santa Eulalia subraya aún más la sensación de ruptura entre la ciudad y una parte de su patrimonio espiritual.