James Gracey fue encontrado este jueves por los equipos submarinos de los Mossos
Sucesos
Una cámara grabó a James Gracey cayendo al agua y la autopsia confirma que su muerte fue accidental
El cadáver presentaba heridas compatibles con el golpeo con las rocas del espigón
Los resultados preliminares de la autopsia certifican que la muerte de James Gracey fue accidental. El joven estadounidense de 20 años desapareció el martes y fue encontrado sin vida este jueves por los equipos de submarinistas de los Mossos, a unos cuatro metros de profundidad en la playa del Somorrostro de Barcelona.
El juzgado ha recibido este viernes los primeros resultados de la autopsia: estos descartan una muerte de tipo criminal, y muestran que el cadáver del estudiante americano presentaba heridas compatibles con el golpeo con las rocas del espigón. A la espera de los resultados definitivos de la autopsia, todo apunta a que el joven se habría ahogado.
El resultado de la autopsia está en línea con el informe de los Mossos. En su atestado, la policía autonómica dejó constancia de que al menos una de las cámaras de seguridad de la zona grabó a Gracey en el momento en que se acercaba a la costa a solas y caía al mar, según ha adelantado El País. Varios testigos dijeron a los Mossos que le habían visto ir solo hacía el agua.
La Unidad de Investigación de la comisaría del Eixample ha liderado los trabajos sobre el terreno. Los investigadores –según fuentes policiales recogidas por EFE– han concluido que Gracey cayó accidentalmente al mar desde el espigón que separa la playa del Somorrostro del Port Olímpic.
La inspección ocular del cadáver descartó indicios de criminalidad –no advirtieron lesiones ni heridas de arma blanca, por ejemplo–, extremo corroborado más tarde por la autopsia. La plaza 29 de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Barcelona, en funciones de guardia, se ha hecho cargo del caso y ha abierto diligencias por la muerte del estudiante a la espera de analizar el resultado preliminar de la autopsia y el atestado policial.
Un viaje trágico
El joven llegó a Barcelona el lunes por la mañana procedente de Ámsterdam: estaba en Europa aprovechando las vacaciones de primavera, el Spring Break estadounidense. Tras llegar y dejar sus cosas, aquella noche salió de fiesta con un grupo de amigos a una discoteca de la zona, Shôko, y sobre las 3h se separó de sus acompañantes, que no volvieron a tener noticias suyas.
Agentes de los Mossos, tras localizar el cuerpo, este jueves
Al ver que no volvía al piso turístico, en la Ronda de Sant Pere, su entorno denunció su desaparición ante los Mossos d'Esquadra. La policía también recuperó su teléfono móvil, en manos de un delincuente habitual pakistaní según recoge El Caso, que dijo que lo había «encontrado». Los Mossos descartan que el posible robo del móvil tenga relación directa con la muerte de Gracey.
Gracey estudiaba en la Universidad de Alabama, pero provenía de la ciudad de Elmhurst, a las afueras de Chicago. Su tía, Beth, declaró en una entrevista a la agencia Associated Press que Gracey era «un buen chico, un buen joven católico del Medio Oeste», así como un gran estudiante y «un increíble hermano mayor y un modelo para sus sobrinos».