Comedor escolar en el colegio Ramon Llull de Barcelona
Barcelona
Barcelona aprovecha la renovación de los comedores escolares para reforzar la obligatoriedad del catalán
El Consorcio de Educación presenta un plan que pretende acabar con el ruido, las aglomeraciones o la vajilla de plástico
Quedarán atrás las aglomeraciones, el ruido y las bandejas de plástico: el Consorcio de Educación de Barcelona se ha propuesto como objetivo renovar la experiencia del comedor escolar, convirtiéndolo en un «tiempo educativo y de aprendizaje» e incorporando una «mirada pedagógica e inclusiva», según explican en un comunicado.
Estos son los objetivos del llamado Plan de Mejora del Tiempo Educativo de Mediodía, un proyecto que incluye cambios logísticos y reformas arquitectónicas. Hasta el momento se han hecho reformas en 11 escuelas, y este verano se llevarán a cabo en 12 más. El objetivo es que en los próximos cinco o seis años se haya extendido a todos los centros públicos de la ciudad, según explicaron en la presentación del plan, llevada a cabo en la escuela Ramon Llull.
En estas 11 escuelas se han instalado 303 paneles acústicos para rebajar el nivel de ruido de los comedores, con la intención de convertirlos en espacios más amables. Con este mismo objetivo se han sustituido 10.800 platos y casi 4.000 vasos de plástico por vajilla de cerámica, y se han cambiado fluorescentes por luces LED. En la Ramon Llull también se han eliminado las típicas mesas largas por mesas de máximo seis plazas. Mesas que ya no son verdes sino «de tonos neutros y cálidos».
Los alumnos ponen la mesa en el renovado comedor
«Hemos suprimido las colas de autoservicio y ahora todos los niños se sientan en la mesa a la vez, y se sirven allí ellos mismos, trabajando también así la psicomotricidad fina, sobre todo en los más pequeños», explicaba la directora del colegio, en declaraciones recogidas por El Periódico. Las obras realizadas hasta el momento costaron 954.000 euros en 2025, y está previsto que en 2026 se destinen otros 980.000 a los próximos 12 colegios.
Catalán obligatorio
Un elemento que el consistorio destaca en este nuevo plan de comedores es la obligatoriedad del catalán. Según destacan en el citado comunicado, se ha actualizado el modelo de licitación del servicio de comedor, enfatizando la propuesta pedagógica de los proyectos que se presenten e «incidiendo también en el uso del catalán como lengua vehicular».
Esta importancia dada a la lengua que se hable en el comedor también está presente en el decálogo que resume la filosofía del nuevo plan. En este se incluye un punto que se refiere al catalán como su «eje vertebrador». «El catalán ha de ser la lengua vehicular de los profesionales y del alumnado durante el tiempo educativo del mediodía», que consideran «un momento más» para «aprender, relacionarnos y crear vínculos en catalán».
El esfuerzo por impulsar el catalán fuera de lo que es el ámbito estricto de las aulas es una obsesión de los defensores de la inmersión lingüística, ya que las estadísticas reflejan, de un tiempo a esta parte, una clara preferencia de los jóvenes por el español en los espacios de ocio. Un reciente estudio del Institut d'Estudis Catalans (IEC) constataba que el 75 % de jóvenes usa el español en su ocio o en el deporte.
No es el único. La Encuesta a la Juventud de Barcelona 2025 constataba que un 30,8 % de los jóvenes de Barcelona –de entre 15 y 34 años– no usa nunca el catalán para comunicarse. Este estudio, presentado hace unas semanas, también constata que el ámbito en el que el catalán es más hablado es en el trabajo y en los estudios, confirmando las conclusiones del IEC.